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martes, 1 de febrero de 2022

Cómo poner fin a una etapa de la vida

 


Puede ser un despido, el final de una relación, un cambio de domicilio, etc. Cualquier variación en nuestra trayectoria vital, por pequeña que sea, puede convertirse en una oportunidad para crecer como persona. Para conseguirlo, sigamos los siguientes consejos.

➤ Cuando algo se termina, no vale la pena seguir pensando en ello. Darle vueltas al asunto una y otra vez no nos ayudará, todo lo contrario. En estos casos, vale la pena pasar hoja y olvidarse del tema.

➤ Para desligarnos del pasado de forma simbólica, una buena idea es deshacernos  de todos aquellos objetos que nos recuerdan etapas anteriores. Nos sentiremos liberados.

➤ Una vez hayamos cerrado definitivamente la puerta del pasado, el siguiente paso será concentrarnos en el presente y construir el futuro.

➤ Reinventarnos a nosotros mismos puede ser una labor muy gratificante que es posible que nos revele aspectos desconocidos de nuestras propias capacidades. Se trata de desligarnos de nuestro antiguo yo para crear uno nuevo, más acorde con nuestra nueva realidad.

➤ Los cambios son una oportunidad única para acercarnos más a nuestros sueños y cumplir nuestros objetivos.


domingo, 28 de octubre de 2012

Superar un rechazo sentimental


Los desengaños amorosos son parte de la vida y si los encaramos, aprenderemos lecciones para construir nuevas relaciones más gratificantes y plenas

El camino para superar un rechazo sentimental no es huir de él sino confiar en que el dolor nos hace crecer. Tampoco hay que instalarse allí; lo justo es aceptarlo. Simplemente, saber que hay momentos que son difíciles y que eso es parte de la vida. Que si nos toca pasar una situación así es parte de nuestro aprendizaje. Tener la entereza de vivirlo dignamente, no engancharnos en culpar al otro ni sentirnos víctimas de la vida. No somos víctimas porque siempre tenemos margen para actuar.

Es bueno aprender de las situaciones para no repetirlas, y la única manera de hacerlo es equivocándonos. Pero si ante el desengaño nos culpamos y nos enfadamos con nosotros mismos, no podremos aprender. Aprender es darnos cuenta, saber cómo son las cosas y aceptar que la vida nos pone en estas situaciones para crecer.

Habrá una recompensa

Si estás en esta situación, date permiso para llorar, busca entornos en los que puedas abrirte con tu dolor. Evita hablar mal del otro o mantener conversaciones en las que te llenes de odio y de enojo. Acepta este desengaño como parte del camino. Respira y confía en que, si las cosas se dieron así, y tú eres capaz de tomarlo como una oportunidad para aprender, debe haber otro amor esperándote como recompensa a tu crecimiento interior.


SILVIA SALINAS
Psicóloga y Psicoterapeuta gestáltica


martes, 19 de junio de 2012

Los principios de la sinceridad




  1. La sinceridad es cosa de dos. Deja de ser virtud cuando no se tiene en cuenta al otro.


  1. Cuando decimos “te lo tengo que decir”, es probable que malinterpretemos la sinceridad. Nos quedamos más tranquilos, pero seguramente no ayudamos al otro.


  1. La crítica no es sinceridad, es juicio. Es importante distinguir entre lo que es hacer una observación, “te digo lo que percibo sin decirte lo que me parece” y emitir un juicio, “te digo lo que opino sobre lo que percibo”.


  1. Los juicios muestran nuestra no-aceptación del otro. Nos convierten en “denunciantes” de los errores del otro y, por lo tanto, en pésimos compañeros de viaje.


  1. Aceptar no significa estar de acuerdo. Todos tenemos nuestros valores. Aceptar es: “Yo te acepto con tus valores, en el especial momento de tu desarrollo personal”. Sólo quien nos acepta nos ayuda a crecer.


  1. Administrar la sinceridad significa valorar dónde se encuentra el otro y qué puede o no puede recibir. Significa preguntarse en cada momento qué efecto producirá en el otro lo que yo vaya a decirle.


  1. En nombre de la sinceridad podemos herir al otro. Esta es sin duda la manera más eficaz de mantener la distancia con los demás. Cuando el otro no está preparado para recibir nuestra sinceridad pueden abrirse grandes brechas entre nosotros.