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lunes, 2 de diciembre de 2013

Las etapas de una relación sentimental


La trayectoria de una pareja pasa por varias fases: el enamoramiento, la llegada del primer hijo, la época de la madurez... Cada una de ellas tiene sus ventajas e inconvenientes y, para disfrutar plenamente de todas ellas, es importante saberse adaptar a sus características. Cómo hacerlo:

-Los seis primeros meses. El deseo sexual es tan intenso y apabullante que todo lo demás queda en un segundísimo plano. Qué hacer. Por muy fuerte que sea la pasión, nunca pierdas de vista otros aspectos importantes de tu relación. Te ayudará a conseguir continuidad en el futuro.

-Los tres primero años. La unión se afianza día a día y, si fuiste cauto/a en la etapa anterior, viviréis una época muy plena y feliz. Qué hacer. Aprovecha la confianza de la que gozáis para limar posibles asperezas y adaptaros mejor el uno al otro.

-A partir de los tres años. La unión es total, aunque es posible acusar una cierta monotonía, sobre todo por lo que respecta al sexo. Qué hacer. No te olvides de los mimos y sigue ganándote el amor de tu pareja a diario.

-Llegan los niños. Aumentar la familia refuerza los lazos, pero también puede convertirse en una fuente de problemas. Qué hacer. No renunciéis a la intimidad. Reservaros momentos para estar solos y tranquilos.


domingo, 23 de septiembre de 2012

Abrazos contra el estrés


Un día estresante puede contrarrestarse con el amor de una pareja. Una investigación de la Universidad de Toronto ha demostrado los beneficios de algo tan simple pero tan hermoso como recibir un abrazo del ser amado al final de la jornada laboral. Los participantes del estudio habían estado viviendo en pareja durante los seis meses previos a la investigación, y se les encuestó sobre la intensidad del vínculo en su relación. Durante el experimento, se  monitoreó la presión sanguínea de los participantes a lo largo de las 24 horas de un día laboral, y se evaluó el nivel del estrés al que les exponía su trabajo. Los resultados fueron sorprendentes: en aquellos que al llegar a casa después de la jornada laboral recibían el apoyo y los mimos de su pareja se reducía tanto la presión arterial como los niveles de estrés.