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sábado, 6 de diciembre de 2025

Cómo dirigir tu propia vida

 

Hay personas que, en lugar de tomar las riendas de su vida, se dejan llevar, permitiendo que sean otros, o el mismo destino, los que decidan por ellas.

  • Esta actitud, aunque cómoda, nunca resultará del todo satisfactoria, ya que negarse a ser el protagonista de la propia vida puede generar frustración e insatisfacción.

  • En la mayoría de ocasiones, la causa de esta falta de decisión es el miedo a equivocarse. De esta manera, si las cosas no funcionan, siempre se puede culpar a los demás o a la mala suerte. Cualquier cosa antes de asumir la propia culpa.

  • Para acabar con esta dinámica, es necesario ser valiente y empezar a tomar decisiones por uno mismo. El primer paso será hacer una valoración del estado general de la trayectoria vital para determinar qué puntos deben cambiar (trabajo, amigos, estilo de vida, etc.).

  • A continuación, se deberá elaborar una estrategia para abordar estos cambios con total garantía. Si, por ejemplo, se quiere cambiar de trabajo, será necesario reciclarse laboralmente, dedicando un tiempo a formarse.

  • De la misma manera que el niño se cae cuando empieza a andar, es posible que se cometan errores o se experimenten fracasos. No hay que desistir, ya que ésto forma parte del proceso de aprendizaje. 

     

miércoles, 8 de febrero de 2017

Infidelidad: ¿Está escrita en nuestros genes?


Un reciente estudio parece haber encontrado la causa del irrefrenable impulso que muchas personas sienten hacia la infidelidad. Se trata de un receptor de la dopamina, la hormona relacionada con el placer y las adicciones.

  • Aburrimiento, necesidad de afirmación personal, insatisfacción sexual... muchas son las causas que pueden llevar a una persona a traicionar a su pareja. Pero, según un estudio realizado por  una universidad estadounidense, la culpa también la podrían tener nuestros genes.
  • Este estudio afirma que las personas que contienen una variante específica de un receptor de la dopamina son más susceptibles a caer en la tentación, no sólo de la infidelidad, sino también del consumo de alcohol y de drogas.
  • Se llegó a esta conclusión tras estudiar a 181 adultos jóvenes de ambos sexos, recopilar información sobre sus características genéticas y relacionarla con sus hábitos sexuales, sobre todo, lo referente a la promiscuidad y la infidelidad.
  • Las personas que tenían esta variante genética sentían un deseo especial de buscar relaciones sexuales casuales por la motivación que representaba hacer algo prohibido y morboso.

sábado, 21 de abril de 2012

Convierte la queja en una motivación



El descontento puede esconder un deseo insatisfecho, escúchalo

Detrás de frases como “¡Qué fastidio!”, “no lo soporto, otra vez con lo mismo”… se oculta una insatisfacción: ¿necesitas escaparte de la rutina?, ¿tomarte las cosas más a la ligera? Aunque no lo parezca, evitar que eso que tanto te saca de quicio deje de enojarte sólo depende de ti.

Platón estaba convencido de que hay dos formas de inconformismo: uno activo, que ayuda a avanzar, y otro indolente y plañidero, que estanca a la persona. Si bien el primer impulso cuando algo no sale como queríamos es quejarnos, conviene superar esa reacción automática cuanto antes. Sólo así podrás pasar página, si es que se trata de algo sin importancia –sufrir un atasco, haber perdido algo, etc.-, o encontrar la solución a todos tus lamentos –te falta tiempo para ti, no encuentras tu sitio, etc.-. El descontento es el primer paso en el progreso de un hombre”, decía el genial escritor Oscar Wilde.

El origen del malestar

Parafraseando el refrán: dime de qué te quejas y te diré cómo eres. Descubre, a continuación, lo que se esconde detrás de cada una de tus protestas.

  • La raíz del conflicto. Todo lamento implica en sí mismo un deseo de cambio. Cuando tus quejas se dirijan demasiadas veces hacia un mismo terreno –la pareja, el trabajo, tu familia, tus vecinos, etc.-, intenta sacar conclusiones y atender esa necesidad como se merece. De esta forma, la queja no sólo te traerá el reconfortante consuelo de los tuyos sino también la llave que cerrará la puerta a futuras frustraciones.

  • Recapacita. ¿Te quejas constantemente de que tus esfuerzos no tienen recompensa? Tal vez estás poniendo demasiada carne en el asador y tu depósito de energía vital está bajo mínimos. ¿Qué estás cansado/a de hacer siempre lo mismo? Tal vez necesites introducir el factor sorpresa en tu vida. ¿Qué la gente no te valora lo suficiente? Tal vez la única aprobación que necesites sea la tuya. Sólo se trata de desenmascarar el conflicto y de afrontarlo.


DÓNDE ESTÁ EL LÍMITE: ¡BASTA DE “TERRIBILITIS”!

La queja tiene sus funciones. El llanto del bebé llama la atención de sus padres –“quien no llora no mama”, que dice el refrán-, una queja constructiva en el trabajo o en casa puede hacer que recibas esa ayuda que tanto necesitas. Pero todo tiene un límite.

  • SIN DRAMATIZAR. El psicólogo Rafael Santandreu, autor del libro “El arte de no amargarse la vida”, considera que la mayor parte de los problemas emocionales –la angustia, el desánimo, etc.- “son el resultado de esa tendencia a calificar de terribles cosas que no lo son”. La mejor medicina contra ese mal hábito es relativizar: decir “¡basta de terribilitis!” y saber diferenciar entre lo que es una decepción de lo que es una tragedia. “Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te quejas? Si no lo tiene, ¿por qué te quejas?”, reza un proverbio oriental.
  • SIN EXIGIR. Muchas veces, nos quejamos porque nuestras expectativas no se están cumpliendo. Ante eso, lo mejor que podemos hacer es bajar el listón y aceptar las cosas tal y como vienen, algo que denotará gran madurez por tu parte. “Las personas más vulnerables emocionalmente están llenas de exigencias –afirma Santandreu- y cuando éstas no se cumplen se enfadan”. La clave, según el terapeuta, está en no pedir demasiado a la vida.


Reconduce la situación

  • En la senda del equilibrio.Aprobarlo todo suele ser ignorancia; reprobarlo todo, malicia”, afirmaba el escritor Baltasar Gracián. Hay épocas en las que uno puede estar más “crítico con el sistema”, pero intenta que eso no inunde tus pensamientos de pesimismo o afecte a tu relación con los demás. Las personas que se quejan por vicio no tienen muy buena prensa porque suelen ser algo quisquillosas y negativas.
  • La mejor táctica. Quejarse es inútil, una pérdida de tiempo”, suele decir el científico Stephen Hawking. Cuando algo te irrite –la impuntualidad de un amigo, la falta de tacto de un familiar, etc.-, piensa en las posibilidades que tienes a tu alcance para resolver la situación. Para que esta táctica funcione es requisito imprescindible que la solución sólo dependa de ti. En el primer caso, puedes optar por citar a tu amigo media hora antes o aprovechar el tiempo de espera haciendo algo que te guste. En el segundo, intentar que los arranques de sinceridad de ese familiar dejen de afectarte o verlo con menos frecuencia.


NO TE INSTALES EN LA INSATISFACCIÓN

  • DALE LA VUELTA. Haz un esfuerzo por ver el lado positivo de las cosas. “Sólo hay una forma de resistir el frío: estando contento de que haga frío”. Afirmaba Alain, filósofo francés.
  • ADÁPTATE.Haz lo que puedas, con lo que tengas, allí donde estés”, aconsejaba el político Theodore Roosevelt. Asumir la realidad con la máxima entereza posible ayuda a encajar mejor cualquier revés. ¿Sabías que el ser humano se enfrenta a una media de 20.000 pequeñas adversidades a lo largo de su vida?
  • ¿COSA DE LA FORTUNA? Intenta no maldecir en exceso tu supuesta mala suerte. Puede haber alguien a tu lado que te recuerde lo que dijo José Ingenieros, psicólogo argentino, en una ocasión: “Los que se quejan de la forma como rebota la pelota, son aquellos que no la saben golpear.

martes, 3 de abril de 2012

Cambia de rumbo y haz realidad tus sueños


Estrategias para tomar las riendas de tu existencia y conseguir la felicidad


La estabilidad nos hace sentir seguros pero también puede desmotivarnos y dejarnos sin ilusiones. Para evitarlo, aprende a transformar aquellos aspectos de tu vida que te producen insatisfacción.

La vida está en continuo movimiento. Oponerse a ello es como intentar detener la fuerza de las aguas. Si nos empeñamos en mantenernos siempre en el mismo sitio iremos contracorriente y nuestra vida puede volverse monótona y sin interés. Es necesario valorar el estado de la situación y decidir si es conveniente realizar un cambio de estrategia.

Pasar página para vivir el futuro

Hay aspectos de nuestra vida que se mantendrán inamovibles año tras año, pero hay otros que tienen fecha de caducidad. Prolongarlos innecesariamente es un error, ya que pueden acabar con nuestra alegría de vivir. Empeñarse en mantener el estilo de vida de la juventud, perpetuarse en un puesto de trabajo que no nos satisface, obsesionarse con un antiguo amor… son actitudes que nos harán cometer los mismos errores una y otra vez. Es necesario, por lo tanto, pasar página, desprenderse del pasado y enfrentarse al futuro con ilusión.
Es justamente la posibilidad de realizar un sueño lo que hace que la vida sea interesante”, dice el escritor Paulo Coelho. Y es que trabajar duro para que nuestros sueños se hagan realidad nos hará crecer como personas y encontrar la felicidad.

CÓMO SABER SI LLEVAS LA VIDA QUE REALMENTE DESEAS

Para detectar cuándo una etapa ha llegado a su fin, una buena idea es aplicar este consejo de Steve Jobs:
Durante los últimos 33 años –explicaba el magnate informático- cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: ‘Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?’. Y si la respuesta era ‘no’ durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo”. Se trata, por tanto, de ser sincero con uno mismo y valorar si realmente vivimos como siempre habíamos querido hacerlo.

Idea más deseo, igual a realidad

Para conseguirlo, no es suficiente con tener grandes ideas. Hay que llevarlas a la práctica. Lo conseguiremos siguiendo estas eficaces estrategias.

  • Prepararse para ello. Para que nuestro cambio de estrategia se haga con éxito, no hay que dejarlo en manos de la improvisación. Es necesario tomarse el tiempo necesario para prepararse bien y hacerlo lo mejor posible. “Sólo es capaz de realizar los sueños el que, cuando llega la hora, sabe estar despierto”, decía es escritor español León Daudí.
  • Ser ambiciosos, pero realistas. A la hora de planear el futuro, hay personas que van paso a paso y otras que prefieren marcarse objetivos más ambiciosos. La clave está en encontrar el equilibrio. “Soy un soñador práctico –aseguraba Gandhi-, mis sueños no son bagatelas en el aire. Lo que yo quiero es convertir mis sueños en realidad”.
  • Persistir en el intento. “A veces navegamos con el viento, a veces en contra; pero debemos navegar, no estar a la deriva, ni echar el ancla”, decía el escritor norteamericano Wendell Holmes. Y es que otro de los aspectos importantes para conseguir el éxito es superar las dificultades y no desanimarse jamás.
  • Cambiar de estrategia. La flexibilidad es una de las características imprescindibles en las personas que han conseguido el éxito personal. Si las cosas no salen como queremos, en lugar de arrojar la toalla, es necesario cambiar de dirección. “No puede impedirse el viento –reza un proverbio holandés-. Pero pueden construirse molinos”.

BORRÓN Y CUENTA NUEVA:
ESTRATEGIA PARA APRENDER A CAMBIAR

Cuando haces limpieza en casa, desprendiéndote de todo aquello que no necesitas para ganar espacio y colocar mejor lo que sí te resulta útil, ¿verdad que sientes un gran bienestar? Pues lo mismo debes hacer con tu vida. De vez en cuando, hay que eliminar todo aquello que lastre tu existencia y que te hace perder energía vital (relaciones negativas, trabajos monótonos, etc.) para así disfrutar mejor de lo que sí te interesa. Te sentirás más ligero/a y a gusto contigo mismo/a.

  • CÓMO HACERLO. Haz una lista con los aspectos de tu vida que no te gustan. No hace falta que sean importantes; desde pasear al perro hasta realizar un trabajo que no te llena. Elige dos de estas cosas, subráyalas y proponte cambiarlas a partir de mañana mismo. Pueden ser las más fáciles de transformar o bien las que más te disgustan, lo que quieras. Una vez hayas elegido, anota la estrategia que seguirás para transformarlos. Si eliges pasear al perro, puedes escribir “pedirle a otro miembro de la familia que lo haga”. Cuando hayas acabado con esos dos aspectos negativos, enfréntate a otros, y así hasta acabar con la lista. Ya verás como, a medida que lo vas consiguiendo, te verás más capacitado para organizarte la vida a tu conveniencia y no a la de los demás.