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lunes, 5 de abril de 2021

Atreverse a viajar solo... ¡Vale la pena!

 


Hoy en día no es fácil tener alguien con quien viajar. Si las vacaciones no coinciden con las de tu pareja, o si no la tienes, es complicado coincidir en fechas con amigos que a su vez no dediquen todas sus vacaciones a su pareja o familia.

  • No estamos acostumbrados a que, pese a tener pareja, podamos viajar con amigos o hacerlo solos. Pero no solo es posible, sino también muy enriquecedor, ya que es una experiencia muy enriquecedora.
  • Viajar solo produce miedo por varias razones: el principal temor que manifiestan las personas es no soportar la soledad, el no tener a nadie más que a uno mismo con quien compartir los avatares y descubrimientos del viaje. En segundo lugar, está el miedo a que nos pase algo malo por la invulnerabilidad del que está solo.
  • Eligiendo bien el destino y comportándonos de forma prudente, no tiene por qué haber mayor peligro. Es bueno informarnos bien sobre los lugares a los que queremos ir para evitar sorpresas desagradables.
  • Es importante olvidarnos de la vergüenza que puede producirnos, por ejemplo, comer solo en restaurantes.
  • Viajar solo nos aporta enriquecimiento personal, adquisición de una mayor fortaleza, capacidad de improvisar y la posibilidad de conocer a más personas.


lunes, 29 de marzo de 2021

Autismo

 


¿QUÉ ES EL AUTISMO?

Consiste en un trastorno del desarrollo de algunas funciones psicológicas, que se caracteriza por dificultades en las relaciones  sociales, en la comunicación y por conductas rutinarias y repetitivas. Suele detectarse antes de los 3 años de edad, pero, en algunos casos, ya se observan señales sospechosas unos meses después del nacimiento. El autismo, en algunas ocasiones, se manifiesta solo con algunos de sus rasgos. Actualmente, estos casos se incluyen en un grupo llamado "trastorno del espectro autista"., que afecta al 1% de la población y es más frecuente en el sexo masculino. Este grupo, además del autismo clásico, incluye un síndrome llamado de Asperger (por el médico que lo describió) y un autismo atípico llamado trastorno del desarrollo no específico. 


CAUSA

No se sabe con certeza, pero están implicados algunos genes alterados, posiblemente por factores ambientales desconocidos. También se han observado desequilibrios en las sustancias que transmiten los impulsos en el cerebro. Por último, se cree que intervienen factores psicológicos, como podría ser un déficit emocional que dificulta la afectividad. Actualmente, se ha rechazado la influencia de la educación familiar y de algunas vacunas.


SÍNTOMAS:

-Autismo clásico. En ocasiones, ya se puede sospechar a los 12 meses de edad, pues el afectado no reacciona al oír su nombre, o bien a los 14 meses, cuando no señala los objetos de su interés.
A partir de los 18 meses y antes de los 3 años de edad, el 75% sufre un retraso mental más o menos importante y los síntomas pueden consistir en:
- no mirar nunca a los ojos ni seguir con la mirada a los padres.
- no mostrar agrado cuando se le acaricia.
- no tener interés por los otros niños.
- no usar juguetes (solo los agita o golpea).
- no jugar a situaciones imaginarias (por ejemplo, dar de comer a un muñeco).
-tendencia a aislarse y permanecer horas inmóvil.
- retraso importante del lenguaje y repetición de lo que oye.
- conductas rutinarias (coloca a loa objetos siempre de la misma manera).
- balanceo del cuerpo, giros con la cabeza o movimientos rápidos de las manos delante de los ojos.
- intolerancia a los cambios.


-Síndrome de Asperger. No existe retraso mental ni problemas de lenguaje. Solo dificultad para relacionarse con los demás y algunas conductas e intereses anormales, pero los síntomas siempre son más leves que en el caso anterior.


-Autismo atípico. Solo provoca algunas dificultades para relacionarse y comunicarse con los demás. Hay menos síntomas que en los casos anteriores y son más leves.


QUÉ HACER.

Con el tratamiento adecuado, en muchos casos, se puede conseguir una actividad escolar y laboral aceptable, pero hay que iniciarlo lo antes posible. Es necesaria la colaboración de educadores, psicólogos y familiares para ir entrenando las funciones que no se han desarrollado espontáneamente.