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martes, 30 de diciembre de 2025

Atrévete a opinar

 

Muchas personas, especialmente las mujeres, se sienten culpables cuando manifiestan abiertamente sus opiniones y necesidades y, al hacerlo, tienden a disculparse con frases como "Lo siento mucho, pero tengo que volver a molestarte..." o "Si no te importa, me gustaría...". Los psicólogos relacionan esta manera de expresarse con una baja autoestima y animan a liberarse de esta actitud para mejorar el concepto que se tiene de uno mismo. Un primer paso para conseguirlo es expresar los deseos o peticiones de forma breve y concreta, y adoptar una actitud decidida mirando al interlocutor a los ojos. Cambiar estos pequeños gestos nos llevará a ganar confianza y seguridad, y nuestros deseos serán atendidos de forma más eficaz. Aunque el verdadero cambio se produce al autoconvencerse de que tiene pleno derecho a manifestar los pensamientos o exigencias. Algo que, según el psicólogo Robin Lakoff, profesor de la Universidad de Berkeley, cuesta más a las mujeres por la etiqueta de "ciudadanas de segunda" que han arrastrado durante siglos.

 

jueves, 20 de marzo de 2025

Las edades del deseo

 

 

Hombres y mujeres viven su sexualidad de una forma distinta. A medida que pasan los años, estas diferencias se pueden agudizar o bien todo lo contrario, minimizarse hasta desaparecer. Sea cual sea el punto en el que te encuentres, un buen entendimiento puede mejorar la situación.

  • Al principio de la relación, tanto hombres como mujeres viven muy intensamente su sexualidad. El deseo está en su punto álgido y la sincronización es total.

  • La llegada de la rutina, las obligaciones domésticas, la maternidad, etc. suelen afectar más a la mujer, que, a menudo, se siente agobiada por el exceso de responsabilidades. El hombre, por el contrario sigue con el deseo intacto. Para equilibrar esta diferencia, es conveniente realizar un reparto justo de las responsabilidades domésticas y vivir la sexualidad de una forma más creativa.

  • Cuando se llega a la madurez (a partir de los 40-45 años) la mujer entra en una etapa de agudización del deseo. Se siente más segura de sí misma y de su sexualidad. El hombre, por el contrario, con problemas como el estrés laboral o el descenso hormonal, puede mostrarse algo más apático. En este caso, se aconseja hablar sobre la relación y buscar momentos de mayor intimidad (un viaje, un fin de semana solos...). Con tranquilidad, cariño y entendimiento, el deseo surgirá por sí solo.

sábado, 8 de marzo de 2014

Enciende el deseo... con más deseo


Dice el refrán que "comer y rascar, todo es empezar". Lo mismo ocurre con el sexo. Si mantenemos la libido despierta, nos será más fácil encender la mecha que si nos olvidamos completamente de ella. A continuación cómo conseguirlo.

  • Cuanto más placenteras son las relaciones sexuales, más se despierta el deseo. Para establecer ese círculo mágico y entrar en una "rueda del placer", es necesario que empieces a partir de ahora mismo a cambiar el chip.
  • Mantén un contacto físico constante con tu pareja. No te acerques a ella únicamente cuando quieras tener sexo. Los besos, las caricias, los masajes relajantes y los abrazos establecerán un clima afectivo que mantendrán vivo el deseo.
  • Aprende el arte de la provocación. Sorprende a tu pareja en los momentos menos esperados con frases intencionadas, mensajes de móvil picantes, regalos eróticos... Se sentirá halagada y la intensidad sexual irá aumentando de forma progresiva.
  • Establece con antelación una cita erótica. Aunque en sexo siempre se aconseja la espontaneidad, lo cierto es que, programando el encuentro, se consigue anticipar el placer y prepararse a conciencia para obtener una mejor imagen de uno mismo, y por lo tanto una mayor autoconfianza.


domingo, 11 de agosto de 2013

Las fantasías avivan el deseo


A pesar de los tópicos, hombres y mujeres experimentan prácticamente el mismo tipo de fantasías sexuales, aunque con distinta frecuencia. De todos modos, las mujeres tienen más fantasías agradables y de tipo íntimo y romántico, mientras que los hombres se inclinan más por fantasías de tipo exploratorio: sexo en grupo, promiscuidad, intercambio... Estas son algunas de las conclusiones provisionales de un estudio de la Universidad de Granada publicado en la revista Anales de Psicología y que ha divulgado la agencia SINC. La misma agencia recoge la opinión de los investigadores, que afirman que las fantasías "favorecen aspectos como el deseo o la excitación sexual, por lo que son un indicador de salud sexual".