Mostrando entradas con la etiqueta Ansiedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ansiedad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de febrero de 2026

Mejorar la depresión: Cambiar el sueño

 

Las personas noctámbulas, por el impacto que eso tiene sobre sus patrones de sueño, tienen más tendencia a sufrir ansiedad y depresión. Una investigación publicada en Sleep Medicine sugiere que cambiar los hábitos de sueño y vigilia puede revertir estos riesgos.

Reducir el desfase horario

Los investigadores animaron a la mitad de las personas estudiadas a realizar unos sencillos cambios de hábitos: debían acostarse más temprano de lo que hacían normalmente, programar el despertador dos o tres horas antes de la hora usual a la que se solían levantar, desayunar pronto, hacer algo de deporte por la mañana y no tomar café o echar la siesta después de las 15:00 horas. Las personas que siguieron este patrón durante tres semanas vieron reducido casi a la mitad su grado de depresión y estrés.

 

viernes, 4 de marzo de 2022

Miedo a volar en avión

Viajar es un placer, pero puede convertirse en una mala experiencia para los que tienen miedo a volar. Los síntomas van de la aprensión a la ansiedad aguda. ¿Es posible superarlo? ¿Cómo aliviar las sensaciones asociadas a este miedo?

El miedo a volar es una de las fobias que sufre más gente en el mundo. Cuando es el único miedo que tiene la persona, hablamos de una fobia simple. Pero en la mayor parte de los casos el miedo a volar está relacionado con el miedo a perder el control. En estos casos, la persona también tiene miedo a otros espacios cerrados como el metro, los túneles, los ascensores... Lugares que tienen en común que si uno se pone mal, tendrá dificultades para salir. Lo importante es saber que si se pierde el control en el avión no va a pasar nada, dado que no somos los que pilotamos el avión. Una vez en vuelo, no hay nada que hacer, ni siquiera se puede escapar, por lo tanto no se necesita el control para nada.

La terapia breve estratégica es un tratamiento con bastante efectividad en estos casos. En ella, se usan técnicas que concentran la atención de la persona fuera de ella misma o de sus propias reacciones corporales de pánico. Por ejemplo, se puede fijar uno en todas las personas que tienen miedo en el aeropuerto y en el avión, y anotar en una libreta sus reacciones, cómo se les nota el nerviosismo, qué hacen para sobrellevarlo... Otra estrategia es la de llevar ropa muy incómoda que nos haga no estar tan pendientes de las sensaciones de pánico como de la incomodidad.

Otra técnica se llama "la peor fantasía" y consiste en recrear voluntariamente el pánico en un ambiente controlado y durante un tiempo limitado. En este caso, funciona el principio de que cuando se mira al miedo a la cara, incluso cuando se convoca su presencia, se desvanece como el fantasma irreal que es. Todas estas estrategias dan buenos resultados, pero tienen mayor efectividad si se aplican dentro del marco de un trabajo terapéutico completo.


martes, 4 de enero de 2022

¿Por qué al mirar el mar nos sentimos relajados?

 


Escuchar el  sonido del mar, observar su dulce vaivén, sentir cómo nuestro cuerpo flota en él... nos hace sentir particularmente bien. No es solo una sensación: se ha demostrado que cuando observamos el mar, se reducen los niveles de cortisol en el organismo, la hormona del estrés, y eso nos hace sentir más relajados y en calma. ¿Por qué ocurre? Según el proyecto BlueHealth, el sonido del mar nos recuerda al que escuchábamos cuando estábamos en el útero de nuestras madres, un período que nuestro cerebro relaciona con un sentimiento de seguridad. Además, verlo y escucharlo nos lleva a un estado meditativo y este estado de atención plena contribuye todavía más a reducir los niveles de estrés y ansiedad.


martes, 10 de agosto de 2021

El síndrome de "Superwoman"

 


Muchos expertos aseguran que será el auténtico mal que aquejará a las mujeres del siglo XXI

El síndrome de "Superwoman" es un trastorno que todavía pasa inadvertido para muchos especialistas, pero que está afectando ya a un gran número de mujeres en todo el mundo desarrollado. Se caracteriza por la búsqueda de la perfección y de protagonismo en el trabajo y en el hogar. Las mujeres afectadas quieren, aunque no puedan, hacerlo todo por sí mismas y de manera constante, las 24 horas del día. Ellas mismas se han autoimpuesto ese objetivo, sin duda alentadas por una sociedad demasiado competitiva y exigente, donde solo tienen verdadera cabida aquellas que consiguen el éxito profesional.

El hecho de dedicar demasiadas horas al trabajo o a la casa conlleva la aparición de ciertos síntomas físicos como dolor, insomnio o dolores de cabeza. Y tampoco hay que olvidar las alteraciones psíquicas, tales como el estrés o la ansiedad. Si te ves encaminada hacia este mal, pon freno a tu vida y dedica algunas horas al descanso y a la relajación+


lunes, 28 de junio de 2021

La experiencia del invierno

 

Ya no contamos los años por inviernos; a lo sumo por primaveras y en el caso de que se trate de una persona joven. Sobrevivir a la estación oscura y fría no es noticia, al contrario de lo que sucede con el esplendor juvenil. Se espera que el invierno sea benigno y pase lo antes posible. Pero se diría que al invierno no le gusta poner las cosas fáciles, no es su estilo. Por eso suele hacerse largo y duro de atravesar. Tanto, que empieza con unas prudentes vacaciones para alumnos y maestros, o con las salas de urgencias congestionadas de pacientes. Y su final viene a coincidir con la Semana Santa, donde se conmemora el triunfo de un amor que disipa las tinieblas. La vida será algo casi inevitable a partir de ese momento.

Pero hasta entonces hará falta previsión y perseverancia para desenvolverse por ese territorio. Los inviernos de hoy pueden ser más dulces que los de antaño gracias a la calefacción, si bien eso no basta para conjurar los peligros. El ánimo se contrae, la ansiedad acecha, las articulaciones o la espalda envían tal vez dolorosos mensajes. Es posible que nos envuelva un sentimiento de soledad o que un ser querido concluya su andadura por esta tierra.

El invierno no es un mero paréntesis en el conjunto del año. De alguna manera, nos propone un cambio de nivel. La luz o la alegría escasean fuera, habrá pues que bombearlas desde dentro. El frío poda lo superfluo y realza lo esencial por contraste. Las fiestas de Navidad y Año Nievo, a menudo desaprovechadas, ofrecen un viejo antídoto para reconciliarse con todos esos aspectos gracias al calor de la familia y los amigos.


lunes, 24 de mayo de 2021

Aprender a perdonar

 

El perdón es un bálsamo para quien lo recibe y para quien lo da. Pero perdonar no siempre es fácil. Necesitamos dejar de centrarnos en nuestros sentimientos y buscar la bondad a nuestro alrededor.

En septiembre  se celebra el Yom Kippur, la fecha más señalada del calendario hebreo: el Día de la Expiación. Durante esa jornada se pide perdón a Dios, y durante los 10 días que le preceden, las personas buscan a quienes han ofendido para pedirles disculpas y así empezar bien un nuevo año, como una hoja en blanco. Es un ritual muy hermoso y el escritor suizo Alain de Botton, autor, entre otros libros, de Las consolaciones de la filosofía y La arquitectura de la felicidad, ha afirmado que sería bueno que existiera un Día del Perdón en todas las religiones, ya que, en general, no somos muy buenos para pedir disculpas ni para perdonar.

Aunque no todas las religiones tienen un ritual específico sobre el perdón, la mayoría de las tradiciones espirituales dan un valor importante a la capacidad de perdonar, y las diferentes culturas reconocen la importancia que tiene para la convivencia humana y el bienestar personal. Los científicos también están interesados en entender esta capacidad tan humana, en la última década se ha multiplicado el número de investigaciones sobre el perdón y sus consecuencias. Entre los expertos sobre el tema destacan los doctores Frederic Luskin, de la Universidad de Stanford (EE:UU.), y Robert Enright, de la Universidad de Wisconsin-Madison (EE.UU.).

Ambos han definido distintos aspectos del perdón. Por un lado, este consiste en poder sentirnos menos ofendidos y enojados y dejar de culpar a quien nos ha lastimado. Por otro, el perdón también implica estar dispuestos a abandonar nuestro derecho a estar resentidos, a juzgar negativamente y a tratar con indiferencia a quienes nos han ofendido, para cultivar, en cambio, virtudes como la compasión y la generosidad. Perdonar implica cambiar nuestras respuestas destructivas y transformarlas en conductas que promuevan el buen funcionamiento de la sociedad.



Perdonar es diferente que excusar o justificar una falta. Tampoco significa olvidar o negar lo sucedido. Es cierto que el perdón puede llevar a la reconciliación o a la reparación de la relación entre la víctima y quien comete la ofensa, pero estas dos situaciones no van de la mano necesariamente, por ejemplo, se puede perdonar a alguien y no desear seguir teniendo una relación con esa persona.

Como sucede con otras virtudes, la capacidad de perdonar no se nos da automáticamente. Tenemos que aprenderla y desarrollarla. Basta con observar a padres , madres y maestros de niños pequeños para ver cuánto tiempo dedican a enseñarles a pedir perdón y a otorgarlo. A quienes tienen hijos quizá no les sorprenda enterarse de que algunas investigaciones han encontrado que los niños tienden a perdonar menos que los adultos y que los adultos mayores parecen ser quienes perdonan con más facilidad.

¿Por qué es importante perdonar? Las razones no son solo filosóficas. El doctor Martin Seligman ha descubierto que la salud física, especialmente la salud cardiovascular, tiende a ser mejor entre las personas que perdonan que entre las que no lo hacen. Otras investigaciones indican que el perdón tiende a asociarse con el bienestar psicológico y físico y con las buenas relaciones interpersonales. Las personas propensas a perdonar también suelen presentar menos ansiedad, depresión y hostilidad. Asimismo, la capacidad de perdonar se asocia a tener más emociones positivas, a sentir mayor satisfacción con la vida y tener menos síntomas físicos.



Diversos estudios indican que existe una relación entre el perdón y el estrés, y que los niveles de estrés y los síntomas físicos que lo acompañan pueden disminuir cuando las personas son capaces de perdonar. Por ejemplo, una investigación realizada por el equipo del doctor Luskin con un grupo de asesores financieros detectó que, después de que estos siguieran un programa para facilitar el perdón, sus niveles de estrés no solo bajaron mucho, sino que su grado de satisfacción con la vida mejoró y su productividad aumentó un 25%. Los datos obtenidos por Luskin demuestran que cuando las personas perdonan, su nivel de ira y hostilidad disminuye; un hecho que, en ocasiones, se relaciona con mejorías en la hipertensión arterial.

El doctor Michael McCullough, profesor de la Universidad de Miami (EE.UU.), cree que los seres humanos estamos programados genéticamente tanto para buscar la venganza cuando nos atacan como para perdonar. ¿Qué circunstancias o características determinan si perdonamos o contraatacamos? Es más probable que perdonemos cuando vemos al transgresor como una persona que merece la pena, por ejemplo, alguien con quien tenemos una relación significativa, o si pensamos que puede ser valiosa en nuestra vida. También influye sentir que el transgresor no representa un nuevo riesgo: si ha expresado su arrepentimiento y ha pedido perdón, pensamos que no nos volverá a lastimar

Sabemos que es más fácil perdonar a quien ha actuado sin mala intención que al que nos ha lastimado deliberadamente. Y el carácter importa: a las personas empáticas les resulta más fácil perdonar. Algunos autores han lanzado la hipótesis de que el perdón tiene las mismas bases neurológicas que la empatía, y que tener la capacidad de ponernos en el lugar del otro facilita que le perdonemos. ¿Siempre es bueno perdonar? No. En algunas ocasiones, perdonar puede traer más ofensas y riesgos si no se cumplen las condiciones de seguridad por parte del transgresor. Pero, en general, para muchas situaciones de la vida, el perdón tiene más ventajas que desventajas.



Everett Worthington, otro reconocido investigador sobre el perdón, dice que, al perdonar, nos liberamos a nosotros mismos. Él lo vivió en primera persona, ya que logró algo casi inimaginable: perdonar al asesino de su madre. Según Worthington, el perdón no es una sola acción, sino un proceso. ¿Cómo podemos ponerlo en marcha? Él nos propone cinco pasos, que en inglés se sintetizan en el acrónimo REACH, que significa "alcanzar":
R= Recordar el dolor: visualizar los eventos y las circunstancias de la ofensa.
E= Empatizar con el transgresor: tratar de comprender su punto de vista.
A= Altruismo: el perdón es un regalo que se da sin pedir nada a cambio.
C= Comprometerse públicamente a perdonar a esa persona.
H= Honrar ese compromiso: mantenerse decidido a perdonar.

Otros ejercicios que nos pueden ayudar a perdonar son intentar "soltar" un resentimiento cada día y escribir una carta de perdón a alguien, no para mandársela sino para leerla nosotros durante varios días.

El doctor Luskin nos recuerda que "vivir bien es la mejor venganza": en vez de seguir centrándonos en nuestros sentimientos heridos y dar con ello poder sobre nosotros a quien nos lastimó, aprendamos a buscar el amor, la belleza y la bondad a nuestro alrededor. Perdonar nos ayudará a recuperar la sensación de que tenemos poder sobre nuestra vida.



lunes, 27 de febrero de 2017

Evita la dependencia excesiva hacia tu pareja


El amor es entrega, pero hasta cierto punto. Cuando se pierde la conciencia del propio yo para fundirse completamente en el otro, estamos hablando de una situación anómala que debe reconducirse.

  • Señales de alarma. Para saber si la situación adquiere tintes preocupantes, debemos estar atentos a estos síntomas: angustia o tristeza ante la separación aunque tan sólo sea de unas horas, posesividad excesiva, celos injustificados, falta de respeto por la libertad del otro, dificultad para controlar los impulsos (gritos, acusaciones...), comportamientos irracionales, etc.
  • La clave, la confianza en uno mismo. Cuando se llega a este tipo de situaciones, se debe trabajar individualmente aspectos importantes como la autoestima, el respeto por uno mismo, la realización personal, etc.
  • Recuperar la propia identidad. Es posible que la persona que está muy pendiente de su pareja, haya olvidado su realización personal. Para cambiar esta situación, se debe desarrollar la individualidad potenciando las actividades sociales, apuntándose a cursos, etc.
  • Controlar la ansiedad. Los ejercicios de relajación y las aficiones son una ayuda para dejar de obsesionarse.



sábado, 15 de agosto de 2015

La vuelta de vacaciones y su incidencia en el sexo



Volver al trabajo supone un gran cambio que no solo afecta al ritmo de vida, sino también a la salud sexual, que puede verse afectada por esta nueva etapa.

Estrés. Según un estudio, el 74% de los hombres con disfunción eréctil sufre estrés. Este trastorno es una de las consecuencias de la reincorporación a la vida laboral y de las responsabilidades y retos a los que deben hacer frente. Estos compromisos aumentan la tensión y las preocupaciones, causando un aumento de la segregación de adrenalina en el organismo. Esta hormona actúa como vasoconstrictor, reduciendo la capacidad circulatoria y perjudicando las erecciones y, por tanto, las relaciones íntimas.

Combátela. Muévete y haz ejercicio para liberar tensión. También debes llevar una dieta adecuada, evitar el alcohol y el tabaco, dormir lo suficiente e intentar aparcar las responsabilidades laborales cuando salgas de la oficina.

No pierdas el ritmo. A pesar de la ansiedad, mantener relaciones sexuales de forma habitual ayuda a relajarnos y beneficia al organismo, ya que. durante el coito, se acelera el ritmo cardíaco de una forma sana y mejora el estado general de las arterias y, paradójicamente, ayuda a combatir estrés.


domingo, 26 de enero de 2014

Haz deporte y supera la tristeza


Está más que comprobado que la actividad física tiene un efecto muy positivo sobre nuestra salud mental. Si sufres depresión moderada o si, simplemente, quieres sentirte más vital y optimista, ¡muévete!

  • Numerosos estudios avalan el efecto positivo que proporciona la actividad física en la salud mental. Las personas con depresión moderada, por ejemplo, pueden obtener un beneficio similar al que producen los fármacos antidepresivos o la terapia cognitiva.
  • La clave está en concederle al deporte el tiempo necesario. Para obtener beneficios importantes, es conveniente hacer ejercicio durante un mínimo de 30 minutos tres días a la semana.
  • En cuanto a la elección de la disciplina, dependerá del efecto que busques. Los deportes que se practican en grupo, por ejemplo, son muy útiles para pasar un buen rato y recuperar la confianza en los demás.
  • Para evadirse y no pensar en los problemas, nada mejor que los deportes de larga duración, como la bicicleta, la natación, las largas caminatas, el "footing", etc.
  • Para relajarse y evitar la ansiedad, se recomiendan las técnicas orientales (yoga, tai chi...), la gimnasia suave, los ejercicios de respiración, etc.
  • Si te gusta dar rienda suelta a tu creatividad y sentido artístico, practica el baile, la danza, el aerobic, etc.



miércoles, 8 de enero de 2014

Adiós al tabaco


Con fuerza de voluntad y convicción podemos dejar de fumar. Son tantos los beneficios que obtendremos que vale la pena hacer el esfuerzo. Los siguientes consejos lo ponen un poco más fácil.

RECONOCE EL PROBLEMA. Puedes engañarte diciéndote que eres capaz de dejar el tabaco cuando quieras, que no eres una persona adicta. Sin embargo, reconocer la adicción es el primer paso para vencerla.

MOTÍVATE PARA DEJAR EL HÁBITO. Anota las razones por las que quieres abandonar el tabaco y lo que dejarás atrás: la tos matutina, los ahogos. el cansancio, el mal olor... Coloca la lista en un lugar visible.

EL MAÑANA NO EXISTE. Cuando hayas tomado la decisión, no esperes a mañana, empieza hoy. Tampoco esperes a terminar el paquete, tíralo directamente. Ya ha comenzado el proceso de desintoxicación.

EMPIEZA A DISFRUTAR DE UNA VIDA SANA. Al mismo tiempo que dejas de fumar, procura un cambio de vida que te haga sentir mejor contigo mismo. Come y duerme bien, haz deporte y mantén activa tu vida social.

INTENTA DISTRAERTE. Evita los tiempos muertos, los momentos de no hacer nada. Haz una lista de actividades que consigan que te distraigas y te sientas bien, tanto física como mentalmente. Practícalas.

TOLERA LA ANSIEDAD. Los primeros días sin tabaco se llevan bien, pero tarde o temprano aparecen síntomas de ansiedad que pueden tentarte. La ansiedad pasa. Recurre a tu lista de actividades para ayudarte.

EVITA SITUACIONES ASOCIADAS AL TABACO. La adicción tiene una parte física -la nicotina- y una parte psicológica -situaciones asociadas al tabaco-. Intenta evitar esos momentos o busca una forma alternativa de enfrentarte a ellos.

CUIDADO CON RECURRIR A LA COMIDA. Dejar de fumar no engorda. Lo que sucede es que a veces se recurre a la comida para hacer frente a la ansiedad. Busca otras actividades: haz manualidades, masca chicle, habla con otros.

SÉ CONSCIENTE DE LO QUE VAS CONSIGUIENDO. Según pasan los días, observarás cambios reales en tu salud. Serán la motivación definitiva para no volver a fumar.



domingo, 5 de enero de 2014

Ver la tele o navegar por internet por la noche aumenta el riesgo de depresión


Exponerse a la luz artificial por la noche, sobre todo a la emitida por la pantalla de televisión o del ordenador, ejerce un efecto perjudicial en nuestro estado anímico. Según un experimento realizado con hámsters, aquellos que fueron expuestos durante cuatro semanas a una luz de intensidad similar a la de una televisión eran menos activos y tenían un interés más bajo de lo habitual por el azúcar que se les ofrecía, síntomas comparables a los de la depresión en humanos. Estos efectos son reversibles, ya que, cuando se reduce la exposición a la luz artificial por la noche, baja drásticamente el riesgo de sufrir trastornos como la ansiedad y la depresión. 




domingo, 22 de diciembre de 2013

Utiliza el humor para mejorar tu estado de ánimo



LA RISA TE AYUDARÁ A GANAR SEGURIDAD Y ENERGÍA POSITIVA


Una carcajada a tiempo desdramatiza cualquier situación y ayuda a pensar de una forma más objetiva. Para obtener los máximos beneficios de la risa tan sólo tienes que hacer dos cosas: relajarte ¡y disfrutar!


Un experto en terapia de la risa realizó un curioso experimento, Invitó a la mitad de los trabajadores de una empresa a ver varios capítulos de la comedia "El show de Bill Cosby" y, a la otra mitad, películas dramáticas. El resultado fue sorprendente. Los que disfrutaron de la serie cómica demostraron mucha más iniciativa y creatividad que aquellos que tan sólo pudieron ver un drama tras otro. Así pues, el simple hecho de conectarnos con emociones positivas produce una descarga de energía muy beneficiosa para nuestro estado de ánimo y nuestra salud.


RISAS CONTRA NEGATIVIDAD


Y es que reírse con ganas es más que una demostración de alegría. Cuando lo hacemos, se activan las mismas zonas cerebrales implicadas en la consecución del placer. Por esta razón, nos sentimos más satisfechos, tranquilos y felices. La risa, además, relaja los músculos, nos ayuda a respirar más profundamente, aumenta nuestras defensas e, incluso, nos hace soportar mejor el dolor. Es, por tanto, una inagotable fuente de bienestar. "Cada vez que un hombre ríe, añade un par de días a su vida", aseguraba el escritor italiano Curzio Malaparte.

BENEFICIOS DEL BUEN HUMOR

Hay muchas cosas que el buen humor puede hacer por ti. Si eres consciente de ello, te será más fácil sacarte todo el partido.

Alivia el enfado y la ansiedad. "La risa es un tranquilizante sin efectos secundarios", aseguraba el humorista norteamericano Arnold H. Glasgow. Dicen que la risa es una respuesta antagónica de la ansiedad. Esto quiere decir que genera una serie de beneficios: relajación, alegría, etc. que pueden aliviar sentimientos como la tristeza, la angustia o la ira. Y es que estimula la producción de serotonina, una hormona con poder tranquilizante.

Ayuda a hacer amigos. A la hora de relacionarnos con los demás, una amplia sonrisa es la mejor carta de presentación. Es un lenguaje universal que nos servirá para romper el hielo y ofrecer una buena imagen de nosotros mismos. Cuando no sepas qué hacer o qué decir, sonríe. Tendrás mucho ganado.

Invita al amor. Las personas con sentido del humor suelen resultar más atractivas que aquellas que, a pesar de su belleza, son incapaces de entender una broma. La risa, además, establece una complicidad única en la pareja. "La capacidad de reír juntos es el amor", aseguraba la escritora Françoise Sagan.

Aumenta nuestras capacidades. El buen humor también estimula la producción de adrenalina, la hormona de la creatividad y la imaginación. Al liberarnos de la tensión, nos desbloquea y nos permite mostrar lo mejor de nosotros mismos. Las personas divertidas derrochan inteligencia, ingenio y amabilidad. ¡No se puede pedir más!

Soluciona problemas. La risa nació como necesidad de comunicación en épocas en las que el lenguaje todavía no estaba muy desarrollado, ya que permitía llegar a un buen entendimiento y aliviaba la tensión. Ante una situación delicada, nos puede ayudar a desdramatizar.

TÉCNICAS PARA SACAR EL MÁXIMO PARTIDO DE LA RISA

Hay personas que tienen una gran facilidad para estallar en carcajadas mientras que hay otras a las que reír les cuesta lo suyo. Si te encuentras en este último caso, gana buen humor con estas sencillas recomendaciones.

Rodéate de personas simpáticas.- Todos tenemos algún amigo o familiar "muy de broma". Se trata de personas simpáticas y positivas que siempre logran arrancarnos una sonrisa, incluso en los peores momentos. Busca su compañía y serás más feliz. ¡No hay nada más contagioso que la risa!

Apúntate a "El club de la comedia".- Películas cómicas, series de televisión, revistas de humor, teatro... Cualquier pasatiempo es bueno si te ayuda a olvidarte de los problemas y reírte a mandíbula batiente.

Recuerda momentos cómicos de tu vida.- Si estás algo decaído/a, echa la vista atrás y rememora las anécdotas más divertidas de tu vida. De esta manera, recuperarás las buenas sensaciones que tuviste en ese momento y aliviarás tu malestar.

Trata de ver el aspecto divertido de las cosas.-  Ver la vida desde el prisma del humor te ayudará a desdramatizar ciertas situaciones y abordarlas con una actitud lo más positiva posible. En ocasiones, un punto de vista diferente puede quitarle hierro al más peliagudo de los asuntos.

EL PODER TERAPÉUTICO DE LAS COSQUILLAS

Es la forma más rápida y sencilla de hacernos reír. Y no sólo eso, según un estudio, hacer cosquillas a nuestros seres queridos tiene múltiples ventajas.

Cómo realizarlas.- Las mejores cosquillas son aquellas que se hacen con las yemas de los dedos, de forma suave y envolvente.

Efectos.- Ayudan a ahuyentar el mal humor y la tristeza e, incluso, a estrechar lazos entre las personas. Al hacer cosquillas a nuestra pareja o a nuestros hijos se establece una corriente de complicidad y simpatía inmediata.



miércoles, 9 de enero de 2013

Vivir sin complejos



10 claves para ser feliz dentro de tu piel

Todos tenemos defectos, inseguridades y pequeños complejos que alteran más o menos nuestra vida. Es normal. Sólo se convierten en patológicos cuando el miedo y los mecanismos de defensa interfieren y producen trastornos en la vida cotidiana, cuando se convierten en una fuente de frustración, angustia y agresividad; cuando deseamos haber nacido en otro cuerpo o con otra personalidad. Pero, ¿cómo podemos detectar los complejos? ¿Cómo afrontarlos sin darle más importancia de la que tienen? He aquí diez máximas que nos ayudarán a vivir lo mejor posible a pesar de tener algún que otro defecto:

Sé realista. Has un esfuerzo por conocer más profundamente tanto tus aptitudes como tus limitaciones.

- Explora tus reacciones. Cuando notes que te enfrentas a situaciones que te restan seguridad, tranquilidad o energía, intenta analizar cuál puede ser el motivo.

- Acepta tus defectos y contrarréstalos con tus mejores virtudes y méritos. Muéstrate como eres, pero procura corregir los aspectos menos positivos.

- Acrecienta tu voluntad a base de proponerte objetivos, caer y levantarte hasta que modifiques tus errores. Corregir patrones de conducta lleva tiempo, e incluso la colaboración de quienes te rodean.

- Empieza poco a poco, pero con insistencia, a cambiar lo que no te gusta. Plantéate de una forma sencilla y concreta los objetivos que necesitas alcanzar.

- Pon los medios para defenderte frente a los estímulos negativos y sentimientos que rompen tu equilibrio interno.

- Evita la ansiedad, la inquietud, el desasosiego, el estar en guardia esperando lo peor sin saber exactamente a qué tienes miedo. Utiliza técnicas de relajación para estar más tranquila.

- Preocuparte por tu existencia y trayectoria personal no es patológico, pero no estés excesivamente alerta sobre cómo debes reaccionar en cada momento, cómo has de presentarte ante los demás, cómo controlar tu vida emocional, etc.

- Recuerda que la vida está forjada por una tupida red de tensiones y conflictos, momentos buenos y malos, virtudes y defectos. Mira el futuro con optimismo.

- No dudes en buscar la ayuda de un terapeuta profesional cuando te sientas incapaz de superar tus complejos o cuando te domine la angustia. También si notas que te está creando problemas de adaptación social.



viernes, 14 de septiembre de 2012

¿Quieres ser más feliz? Olvídate de ser perfecto


Ser demasiado perfeccionista conduce a la aparición de estrés, ansiedad y trastornos alimentarios. Los expertos recomiendan fijarse metas realistas y entender que los errores son oportunidades para crecer como personas


“Lo más liberador es que te gusten tus imperfecciones”. Esta frase de la escritora Virginia Wolf podría resumir las conclusiones a las que han llegado los doctores Martín M. Antony y Richard P. Swinson, del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de McMaster, en Hamilton (EE UU), para quienes la actitud excesivamente perfeccionista está asociada a una mayor presdisposición a padecer depresión, ira incontrolada, preocupación, y ansiedad social. La razón radica, según los expertos, en las elevadas autoexigencias a las que se someten las personas demasiado perfeccionistas. A estas personas, la posibilidad de cometer un error les produce un gran temor al fracaso, síntomas de ansiedad y un gran sentimiento de inutilidad. Las consecuencias son entre otras una baja autoestima y todo tipo de trastornos alimentarios.

Ser menos exigentes

Antony y Swinson aseguran que mediante una serie de estrategias y pautas de conducta es posible “desactivar” esa tendencia al perfeccionismo excesivo, minimizando la angustia y consiguiendo una autoevaluación positiva. Marcarse unas metas realistas, que respondan a los deseos y necesidades particulares, y fijarse unos límites de tiempo para cada proyecto son algunas de las propuestas de los expertos para frenar el exceso de autoexigencias. También es muy importante cambiar los pensamientos negativos y catastróficos respecto a la posibilidad de cometer errores por una sana aceptación de nuestras equivocaciones. Además, se recomienda establecer prioridades, diferenciando lo que es importante de lo que no lo es, y evaluar el éxito no solo en función de los logros sino de lo que se ha disfrutado en alcanzarlo.

Aceptar los errores

Pero lo esencial es ser indulgente con uno mismo y aprender a considerar los puntos débiles como limitaciones propias de cualquier ser humano. Todas éstas son conductas que permiten cometer errores sin sentirse culpable y entenderlos como “pistas” que nos indican dónde podemos incidir para mejorar.