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miércoles, 28 de enero de 2026

Cuándo pedir ayuda

 

Resulta muy loable luchar y conseguir cambiar por uno mismo las cuestiones que no nos gustan. Pero a veces nuestros patrones tóxicos están tan arraigados en la mente más profunda que, aunque seamos conscientes de que no son sanos para nosotros, nos siguen perjudicando y dominando. En estos casos, no tiene nada malo reconocer que necesitamos ayuda externa para poder cambiar. Al igual que acudimos al dentista cuando tenemos una muela picada porque nosotros mismos no podemos limpiarla o empastarla, a veces también necesitamos ir al psicólogo para trabajar las emociones,

lunes, 4 de abril de 2022

La felicidad depende de ti

 

Tengo un gran poder para que mi vida sea triste o alegre", decía Goethe, el gran escritor alemán. Y es que, según los psicólogos, nuestra felicidad depende, en un 10%, de las circunstancias externas (salud, dinero, amor, éxito...) y el resto de nuestra actitud ante la vida.

◼ A ser feliz, por lo tanto. se aprende. El primer paso es tomar conciencia del poder que tienen nuestras emociones. Si empezamos el día malhumorados, es difícil que podamos remontarlo. Por el contrario, si nos levantamos con la sonrisa en los labios, tenemos muchas posibilidades de pasar un buen día.

◼ No hay que olvidar, sin embargo, que, en el transcurso de la vida, nos vamos a encontrar con situaciones adversas que pondrán a prueba nuestra fortaleza. En estos casos, es importante ver las cosas con objetividad, intentar solucionar el problema de la forma más racional posible y siempre con una actitud positiva.

◼ No malgastes tu tiempo y tu energía en obsesionarte con los aspectos negativos de la vida. Si te encallas en esta actitud, no podrás disfrutar de las muchas oportunidades que te esperan para ser feliz.

◼ No focalices tu atención en errores del pasado y mira hacia delante con optimismo. Solo tú tienes la llave de tu futuro.


lunes, 28 de junio de 2021

La experiencia del invierno

 

Ya no contamos los años por inviernos; a lo sumo por primaveras y en el caso de que se trate de una persona joven. Sobrevivir a la estación oscura y fría no es noticia, al contrario de lo que sucede con el esplendor juvenil. Se espera que el invierno sea benigno y pase lo antes posible. Pero se diría que al invierno no le gusta poner las cosas fáciles, no es su estilo. Por eso suele hacerse largo y duro de atravesar. Tanto, que empieza con unas prudentes vacaciones para alumnos y maestros, o con las salas de urgencias congestionadas de pacientes. Y su final viene a coincidir con la Semana Santa, donde se conmemora el triunfo de un amor que disipa las tinieblas. La vida será algo casi inevitable a partir de ese momento.

Pero hasta entonces hará falta previsión y perseverancia para desenvolverse por ese territorio. Los inviernos de hoy pueden ser más dulces que los de antaño gracias a la calefacción, si bien eso no basta para conjurar los peligros. El ánimo se contrae, la ansiedad acecha, las articulaciones o la espalda envían tal vez dolorosos mensajes. Es posible que nos envuelva un sentimiento de soledad o que un ser querido concluya su andadura por esta tierra.

El invierno no es un mero paréntesis en el conjunto del año. De alguna manera, nos propone un cambio de nivel. La luz o la alegría escasean fuera, habrá pues que bombearlas desde dentro. El frío poda lo superfluo y realza lo esencial por contraste. Las fiestas de Navidad y Año Nievo, a menudo desaprovechadas, ofrecen un viejo antídoto para reconciliarse con todos esos aspectos gracias al calor de la familia y los amigos.


martes, 16 de julio de 2019

Disfruta de una vida más sencilla y plena


APRENDER A VALORAR LAS PEQUEÑAS COSAS DEL DÍA A DÍA TE HARÁ SENTIR BIEN

En la sociedad actual predomina la creencia de que, cuanto más tienes, más feliz puedes ser. Muchas veces, esta idea materialista nos aleja de lo esencial y de lo que realmente nos llena. Dar prioridad a lo importante y descartar lo que es innecesario nos aportará serenidad y una gran satisfacción personal.

Hoy en día, resulta muy fácil y cómodo dejarse llevar por lo inmediato y por aquello que nos entra por alguno de los sentidos -sobre todo, la vista-. Esa falsa necesidad que nos autogeneramos, de la que acabamos teniendo una gran dependencia, nos convierte en esclavos  y nos hace perder autonomía. ¡Libérate de esa atadura y dale un sentido pleno a tu existencia!

ELIGE ANTES SER QUE TENER: GANARÁS
Aunque, de entrada, pueda reportarte una satisfacción instantánea y un subidón anímico, acumular posesiones produce un efecto efímero que acaba evaporándose. En cambio, cuidar y potenciar tus cualidades es lo más gratificante y lo que realmente te dará más alegrías.
  • Escucha tu voz interior. Dedícate más tiempo y ahonda en tus emociones, sensaciones y pensamientos. Ya lo dijo el célebre astrónomo italiano Galileo Galilei: "La mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo". Ello te ayudará a cultivar tu vertiente más íntima: descubrirás aspectos personales que desconocías, te conocerás mejor y aprenderás a quererte más.
  • Establece límites. Poner barrera -tanto económica como temporal- a la cantidad de cosas que consumimos y hacemos es un ejercicio muy práctico para evitar sobresaturarnos y no sacarles el máximo partido. Priorizar es elegir lo importante de acuerdo a nuestros valores. Optimiza tu tiempo y concéntrate en lo que te interesa: dedícate con entrega y pasión a lo que te llena y le sacarás el máximo beneficio.
  • No tengas miedo a equivocarte. "El mayor error que una persona puede cometer es tener miedo de cometer un error". Esta máxima del filósofo y escritor estadounidense Elbert Hubbard resume lo positivo de equivocarse: es un estímulo para mejorar y superarse. La vida es un aprendizaje constante y las personas solemos seguir el patrón:ensayo-error. No tengas miedo a tropezar, porque, tras la caída, te levantarás con más fuerza y, posiblemente, adoptarás una actitud distinta frente a otra situación.
  • Aprende a ser paciente. La paciencia es una virtud muy preciada que mucha gente no posee. Respirar hondo antes de tomar una decisión precipitada y cultivar la relajación -un paseo al aire libre, un masaje corporal o practicar cualquier deporte que te motive- nos ayudará a ser más pacientes y a tomarnos la vida con una filosofía más sosegada. ¡Aparta la impaciencia y evítate ese ineficaz desgaste mental y físico!
  • Sé ordenado/a. La desorganización provoca caos y estrés. Mantén en orden lo que te rodea para tener tu vida bajo control. Hazte la lista de la compra, programa los encuentros con tus amigos y anota en una agenda tus quehaceres diarios para ganar tiempo y disfrutar plenamente de tus actividades.
SIMPLIFICA: CUANDO MENOS ES MÁS
La abundancia y el exceso de casi todo suelen formar parte de nuestro entorno. La mayoría de veces, la cantidad no está equiparada a la calidad y, por ello, para alcanzar la segunda, hace falta saber minimizar y elegir lo justo.
  • SENCILLEZ. Este rasgo de la personalidad se ha convertido en una característica cada vez más difícil de encontrar. La saturación de objetos y servicios que nos llega a través de los medios y de la publicidad hace que siempre queramos tener más. Decide lo que realmente es útil y necesario y despréndete del resto.
  • VESTUARIO BÁSICO. Aplica la máxima anterior a tu fondo de armario. Opta por revisarlo y desechar las prendas que no te hayas puesto en el último año: regálalas, tíralas o véndelas. Elige la ropa que mejor te quede y tenga un sentido para ti. Te verás muy favorecido/a y ello te hará sentir más cómodo/a y seguro/a.
  • ENTORNO ÚTIL Y AGRADABLE. Intenta vivir rodeado de objetos que te proporcionen tanto placer como utilidad. Tu casa debe ser un espacio de reposo que te aporte tranquilidad y bienestar personal y todo lo que se encuentre dentro de sus paredes debe contribuir a alcanzar esa paz. Apuesta por una decoración funcional, confortable y alegre.
  • ALIMÉNTATE MEJOR. El consumismo actual y nuestro frenético ritmo de vida también nos puede llevar a comprar muchos alimentos y de mala calidad. Aligera tus comidas y sigue una dieta variada: ganarás energía y vitalidad y mejorará tu estado de ánimo.
SÁCALE PARTIDO A SER SOLIDARIO/A
Ayudar a un anciano a cruzar la calle, comprar un bocadillo a un mendigo o donar a una organización la ropa que no utilices son pequeñas acciones muy útiles, que te aportan un gran bienestar.
  • ALTRUISMO. Brindar una atención desinteresada es un gesto que repercute directamente sobre alguien, beneficiándolo.
  • SATISFACCIÓN PERSONAL. Esa acción generosa también revierte en nosotros, ya que nos deja un buen sabor de boca y nos hace sentir mejor personas y ser más felices.

martes, 7 de mayo de 2019

El diálogo, la llave de la reconciliación


COMUNICAR LO QUE SENTIMOS CIMIENTA LA FORTALEZA INTERIOR

Cuando una relación se debilita, sea por la cuestión que sea, se produce un distanciamiento, que normalmente va seguido de cierto malestar e inquietud. ¿Tienes una conversación pendiente con alguien? Ir a la búsqueda de ese encuentro te ayudará a recuperar la paz interior.

"Las palabras son una medicina para el alma que sufre", decía el poeta griego Esquilo. Si aún te planteas si vale la pena coger el teléfono y restablecer la comunicación, hazte la siguiente pregunta: ¿Quieres ser parte de la solución o del problema?


DEJA ATRÁS EL RESENTIMIENTO

  • Emociones en orden. Según el psicólogo Joan Quintana, detrás de un desencuentro con una persona, casi siempre, se esconde una expectativa no satisfecha: la necesidad de ser valorado, aprobado, querido, aceptado, apoyado, etc. Es ese deseo no cubierto lo que provoca el resentimiento en forma de distanciamiento, rabia, rencor, tristeza, etc. "Lo que mueve el mundo es el amor y el reconocimiento", advierte el divulgador científico Eduard Punset.
  • Revelar la causa. El primer paso, por tanto, es saber qué emoción herida ha provocado ese desencuentro. Reconocer ese sentimiento -"me siento ofendido/infravalorado/traicionado/incomprendido/apartado/impotente", etc.-, te ayudará a sincerarte contigo mismo y a ir a la raíz del problema. "Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera", decía el escritor FranÇois de la Rochefoucauld.
  • Qué resultado buscas. Antes de abordar el tema cara a cara, es necesario tener claro el objetivo que se persigue con ese encuentro con preguntas del tipo "¿qué quiero conservar en mi relación...?. "en esta disputa, ¿busco un acuerdo o una victoria?". Si tu deseo es tender puentes, no vayas armado hasta los dientes; si lo único que quieres es aclarar un asunto pendiente, no saques trapos sucios del pasado, etc.
  • Sin ataques. Cuando llegue el momento de abordar las diferencias, recuerda que es preferible hablar de cómo te sientes, que criticar la actitud del otro, algo que puede interpretarse como un ataque. "Creo que mis aportaciones no se tienen en cuenta" es más constructivo que decir a tu interlocutor que es un "prepotente". De lo que se trata es de señalar el hecho con el que estás en desacuerdo, sin descalificar a la persona.
  • Acercar posiciones. Da a conocer tu punto de vista con el mismo esfuerzo e interés con el que tratas de entender el del otro. Escucha atentamente a tu interlocutor sin interrumpirlo y respeta sus opiniones. "Que no corra tu lengua más que tu pensamiento", aconsejaba Quilón de Esparta. Asumir los errores propios en lugar de centrar el discurso en los del otro es otra buena manera de abrir canales de comunicación.
  • Intentos frustrados... Si no cabe la posibilidad de tratar el tema pendiente, no dudes en escribir tus sentimientos en un papel en blanco, una de las formas más reparadoras de aliviar la angustia. Y, acto seguido, pon punto final a esa historia. "Un problema -afirma el escritor español Eduardo Mendoza- deja de serlo si no tiene solución".
¿EL ENCUENTRO CARA A CARA TE SUPERA?
Visualizar el "vis a vis" con esa persona con la que mantienes algunas diferencias, es decir, imaginar la forma en la que te gustaría comportarte frente a ella, ayuda a que el encuentro acabe siendo un éxito.
  • El anclaje. Esta técnica de visualización, propia de la Programación Neurolingüística, es un gran apoyo cuando nos sentimos inseguros ante una situación. ¿Quieres ponerla en práctica?
  1. Piensa qué herramienta necesitarías para acudir a esa cita con plena confianza, seguridad en ti mismo/a, valentía, mejores dotes de comunicación, serenidad, etc.
  2. Cierra los ojos y busca esa cualidad que precisas en una experiencia personal del pasado. Solo se trata de pensar en una situación en la que te sintieras en posesión de esa virtud: seguro/a de ti mismo, valiente, sereno/a, etc.
  3. Recréala en tu mente y cuando esa sensación llegue a su punto más álgido, ánclala en tu interior con un gesto -un pellizco, cruzando los dedos, apretándote el antebrazo, etc.-.
  4. Cuando necesites tener esa herramienta en tu poder, solo tienes que reproducir ese gesto y verás como sientes en tu interior la fuerza de esa cualidad.
LAS BASES DE UNA RELACIÓN SANA Y DURADERA

  • PLENA ACEPTACIÓN. Aceptamos al otro tal cual es cuando no intentamos cambiarlo para que se adecúe a nuestras necesidades o deseos. Eso no significa que no puedas hacerle saber lo que te molesta: "No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad", decía el filósofo Platón.
  • SÉ POSITIVO. Reconocer las virtudes que posee la otra persona ayuda a superar cualquier conflicto. Si solo tienes en cuenta lo negativo, se alejará cualquier forma de entendimiento.
  • HAZ PETICIONES CLARAS. No esperes a que la otra persona adivine lo que piensas. Es preferible hacer peticiones directas que aguardar a que el otro lea nuestra mente. Saber qué queremos y qué podemos esperar de cada uno de nuestros amigos es un ejercicio muy terapéutico.
  • APRENDER A CEDER. Expón tus puntos de vista, pero si la situación se encalla por alguna razón valora si es preferible dar tu brazo a torcer: "¿Vale la pena?", "¿Prefiero tener la razón o tener la fiesta en paz?", etc.

martes, 23 de abril de 2019

Aumenta tu inteligencia emocional y mejora tus capacidades


CONOCERTE A TI MISMO Y A LOS DEMÁS TE AYUDARÁ A CONSEGUIR TUS OBJETIVOS

Hoy en día , para averiguar el grado de inteligencia de una persona, no basta con realizar un test. Es necesario, además, tener en cuenta otros aspectos de su personalidad, como su capacidad para resolver conflictos internos o para llevarse bien con los demás.

¿Por qué el alumno más inteligente no siempre es el que tiene más éxito? ¿Por qué hay personas que son más capaces que otras para superar obstáculos, hacer amigos, triunfar en la vida, etc.? Una posible respuesta podría ser que la inteligencia no solo debe valorarse desde un único punto de vista. Hay que tener en cuenta, además de las capacidades lingüísticas, matemáticas, etc., otras no menos importantes, como las habilidades sociales, la intuición, etc.

EL SECRETO DEL ÉXITO
El mundo está lleno de ejemplos que demuestran esta teoría. El magnate informático Bill Gates, por ejemplo, tuvo un inicio muy poco prometedor. Alumno mediocre, abandonó sus estudios por falta de motivación y tras algún encontronazo con la policía (llegó a ser detenido por conducir sin carnet), decidió, finalmente, dedicarse a lo que siempre había sido su gran pasión, la informática. Nadie podía imaginar, ni sus padres ni ninguno de sus profesores, que, 20 años después, aquel joven rebelde se convertiría en el hombre más rico del planeta. ¿Cuestión de suerte? En absoluto. A sus indiscutibles habilidades en el desarrollo de "software" tenemos que sumarle su intuición prodigiosa y un olfato único para los negocios. Lo dicho: inteligencia emocional.

POTENCIA TUS APTITUDES
Si bien hay personas que nacen con un talento natural para desarrollar este tipo de inteligencia, todos podemos adquirirla si seguimos estos consejos:

  • Sé el artífice de tu propia vida. Ya sabemos que las cosas no siempre salen como deseamos. Ante esta realidad, hay dos formas de reaccionar. O nos rendimos a la primera o tratamos de modificar las circunstancias. Si optamos por la pasividad, no nos moveremos de donde estamos, si preferimos luchar, tenemos muchas posibilidades de ganar.
  • Gestiona tus emociones. Alegría, ansiedad, ira... son sentimientos que nos vienen de serie y que no podemos evitar, pero sí canalizarlos de manera que nos ayuden a aumentar nuestras capacidades. Unas pequeñas dosis de estrés, por ejemplo, pueden servirnos de estimulante natural y darnos la energía y destreza necesarias para avanzar con éxito.
  • Reacciona de forma positiva a la crítica y al fracaso. Seguro que, a estas alturas, ya has podido comprobar que la vida no es un camino de rosas. A medida que vas avanzando es lógico encontrarse con numerosos obstáculos en forma de errores, personas malintencionadas, etc. Si te detienes, nunca llegarás a la meta. Si das un rodeo, puede que pierdas el rumbo. Lo mejor es enfrentarse a ellos con valentía y tratar de aprender de la experiencia. Saldrás fortalecido/a y con mayor confianza en tus capacidades.
  • Practica la empatía. Ponte en el lugar de los demás y trata de comprender los motivos que les impulsan a actuar como lo hacen. Cuando hables con una persona, muestra interés por todo aquello que quiera decirte, ofrécete a ayudarla, halágala de forma sincera. Es la mejor forma de hacer amigos y de conseguir la armonía con el mundo que te rodea.


LAS HABILIDADES QUE TE PERMITIRÁN CRECER COMO PERSONA
No se aprenden en los libros ni se mesuran en ningún test, pero resultan de gran utilidad para desenvolverse en la vida.

  • INTELIGENCIA INTRAPERSONAL. Consiste en conocerse a uno mismo y evaluarse  de forma objetiva. Resulta muy útil para conseguir una buena autoestima y lograr motivarse. Cómo conseguirla. Haz una lista con los rasgos positivos de tu carácter y otra con los negativos. Reflexiona durante un tiempo y piensa en la manera de potenciar los primeros y corregir los segundos.
  • INTELIGENCIA SOCIAL. Hace referencia a la forma que tenemos de relacionarnos con los demás. Las personas con inteligencia social hacen amigos y no solo eso, también para hacer que los demás se sientan bien a su lado y cooperen con ellas. Cómo conseguirla. Cambia la forma que tienes de relacionarte con las personas que te rodean. Trata de ser más extrovertido y procura ser agradable y positivo/a en el trato con los demás.
  • INTELIGENCIA INTERPERSONAL. Está muy ligada a los sentimientos, a la forma que tenemos de manejar nuestras emociones y la de las personas que nos rodean. Cómo conseguirla. No seas tan racional y déjate llevar, de vez en cuando, por la intuición.

EDUCACIÓN PERSONALIZADA PARA NIÑOS DIFÍCILES
Hay niños que no acaban de encontrar su lugar en el mundo. Tienen malos resultados académicos, son irresponsables, distraídos y, sin embargo, poseen una gran inteligencia emocional. ¿Qué hacer con ellos?

  • MOTIVACIÓN. En estos casos, es importante darles una educación personalizada, encaminada a descubrir qué temas son los que realmente los motivan y animarles a trabajar en ellos. De esta manera no solo elevaremos su autoestima, sino que también les ayudaremos a que encuentren su camino.





jueves, 30 de julio de 2015

La sonrisa interior


Los sabios taoístas afirman que cuando se sonríe, los órganos producen una secreción similar a la miel, que nutre todo el cuerpo. Cuando se está enfadado, temeroso o sufriendo estrés, los órganos producen una secreción venenosa que bloquea los canales de energía, se instala en los órganos y causa pérdida de apetito, indigestión, aumento de la tensión arterial, taquicardia, insomnio, emociones negativas y disminuyen los niveles de actuación.

Sonreír a los propios órganos les hace también expandirse, hacerse más suaves y húmedos y, por tanto, más eficaces. Como resultado, el hígado, por ejemplo, tiene más espacio para almacenar elementos nutritivos y para desintoxicarnos de sustancias nocivas. La práctica de la Sonrisa Interior comienza en los ojos. Éstos están unidos al sistema nervioso autónomo, que regula la acción de los órganos y las glándulas. Los ojos son los primeros en recibir señales emocionales y obligar a los órganos y glándulas a acelerarse en ocasiones de estrés o peligro (reacción de "lucha o huida") y a tranquilizarse cuando ha pasado la crisis.

Desde un punto de vista ideal, los ojos mantienen un nivel de respuesta tranquilo y equilibrado. Por ello, relajando sólo los ojos, podemos relajar el cuerpo entero y así liberar la energía para la actividad que queramos realizar.



lunes, 7 de abril de 2014

El fruto de nuestras acciones


El bumerán es un bastón arrojadizo que tras ser lanzado regresa a su punto de origen. Así pues, su viaje es de ida y vuelta. ¿Hasta qué punto se da el efecto bumerán en nuestra vida cotidiana? ¿Todo vuelve? ¿Lo que hacemos a los otros nos lo hacemos a nosotros mismos?
Según la ley del karma, sí. Según Deepak Chopra, médico y autor norteamericano también: "Todo lo que te pasa en el presente es lo que has creado en el pasado, y todo lo que creas en el presente es todo lo que te pasará en el futuro", sostiene. Jiddu Krishnamurti decía en sus conferencias que causa y efecto no son cosas diferentes. "No hay causa aislada que produzca un efecto; están interrelacionados".

La psicóloga Mercè Conangla sostiene que la vida propaga como un eco lo que surge de cada uno de nosotros. "Si no nos gusta lo que recibimos, tendremos que estar más atentos a lo que emitimos. Lo que sembramos acaba retornando a nosotros", afirma. Según este principio, si repartimos amabilidad, nos llegará amabilidad. Es muy difícil que, por ejemplo, el camarero enfurruñado de un bar no nos devuelva amabilidad si le damos amabilidad. Sin embargo, a la hora de dar no tendríamos que esperar nada a cambio, según el Dalai Lama: "Esperar algo a cambio es como hacer un negocio".

Lo que damos no nos retorna de inmediato necesariamente ni desde el mismo lugar. Pero hay personas generosas y afectuosas, personas que siempre están haciendo  cosas por los demás, que tienen la sensación de que la vida no les corresponde en su justa medida. El planteamiento del efecto bumerán no tendría que ser mercantilista ("Doy cuatro y tengo que recibir cuatro").

Quizá el error consiste en centrar el efecto bumerán en el yo. Olvidamos que somos seres independientes., formamos parte de un todo. Y lo que hacemos o dejamos de hacer tiene efecto en este todo. Quizá tendríamos que hacer más pedagogía de la responsabilidad personal. Quizás, en vez de mirar hacia afuera, tendríamos que preguntarnos qué responsabilidad tenemos cada uno de nosotros; por ejemplo, en el hecho de que tanta gente muera de hambre. O en el hecho de que el 80% de los recursos del planeta esté consumido por un 20% de la población. Formamos parte del mundo, somos responsables y corresponsables. Una buena pregunta para formularnos es: "¿Estoy ejerciendo el margen de maniobra que tengo?".

Según el filósofo Javier Sádaba, catedrático de ética de la Universidad Autónoma de Madrid, es enormemente importante ser responsable. "Lo que uno hace, quiera o no quiera, toca el mundo", afirma. Se trata de darse cuenta de que podemos hacer mucho mal con las palabras y los hechos.

"Podemos herir las emociones de la gente fácilmente en un momento en que estemos ahogados, o ignorantes, o con esa tontería propia del que es un inconsciente o irresponsable. Y eso afecta a los que están muy cerca de nosotros, y puede afectar a todo el mundo. A mí me parece que habría que estar mucho más atentos a aquello que hacemos. Que los actos tienen consecuencias, y que podemos herir con una enorme facilidad. Y lo que hay que hacer por encima de todo es vivir bien con uno mismo y con los demás, y herir y lesionar lo menos posible".


GASPAR HERNÁNDEZ, periodista




lunes, 31 de marzo de 2014

Desahogarnos y dejar fluir las emociones


La espontaneidad nos hace sentir mejor


El dolor, el enfado, el disgusto o la culpa pueden convertirse en obstáculos que dificultan el libre fluir de ideas sentimientos y emociones, y también nuestra relación con los demás. Desahogar es un proceso curativo natural que podemos fomentar: llorar, reír, hablar, temblar, sudar, estirarse, patalear, rugir... son formas naturales de curación que liberan tensiones y frustraciones, disipan tristezas y temores y disuelven la rabia. En nuestra sociedad predomina la represión y la contención y resulta difícil recuperar la espontaneidad natural. Se mira con malos ojos a los niños que lloran, alborotan o se expresan con desinhibición. Soltarnos y ayudar a los demás a hacerlo beneficiará nuestras relaciones, y posibilitará una sociedad más sana y libre.



miércoles, 30 de enero de 2013

Causar buena impresión


Seguro que has conocido a personas con las que te has sentido incómodo desde el principio o que te han caído de maravilla de inmediato, y sin saber explicar muy bien por qué. Según los expertos, disponemos de entre siete y 17 segundos antes de que las personas se formen una opinión sobre nosotros. Aunque los hechos posteriores puedan servir para que reconsideren su primera impresión, es difícil que erradiquen por completo sus primeros sentimientos hacia nosotros. Para que la cosa marche bien hay unas pautas a seguir:

  • Da protagonismo a la otra persona. En lugar de hablar solo de ti, procura convertir a tu interlocutor en el centro de atención sin dejar de formar parte de la conversación.
  • Evita el "síndrome del gracioso". El humor es un buen recurso si se sabe cómo utilizarlo, pero, cuando no se conoce a la otra persona, es mejor evitar según qué chistes para no meterse en un terreno que, tal vez, pueda herir o molestar.
  • Muéstrate atento. Para confirmar que estás prestando atención, mira a la persona a los ojos y sonríe abiertamente cuando te hable.
  • Mantén una actitud positiva y trata de contagiarla. Demuestra con actos que quieres que se sienta bien en tu compañía. Y, sobre todo, sé tú. Muéstrate tal y como eres.
  • Escucha lo que te dicen. Muestra interés sincero y, sin interrumpir, da muestras de que sigues lo que te cuentan.
  • Observa sus respuestas y emociones. Procura ver cómo responde y trata de reconocer sus emociones. Te servirá para saber si es una persona tímida, si busca amigos o si está interesado en ti.
  • Ponte en su nivel de cordialidad. No hace falta que te muestres serio, especialmente si tratas con una persona de conversación alegre y desenfadada.
  • Hazte entender. La gente tímida tiende a murmurar en lugar de hablar, como si lo que tuvieran que decir no fuera importante. No tengas reparos en vocalizar bien.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Frena al autoritario



Defiéndete de sus chantajes y amenazas


El autoritario trata de imponer  sus opiniones y sus decisiones a otros sin tener en cuenta para nada sus emociones o preferencias. Las personas que ejercen este tipo de comportamiento sólo se ocupan de sí mismas, de sus propias necesidades. Lo que los demás piensan no cuenta, no es algo que deban atender. En todos los grupos suele haber un autoritario; no es que esta persona persiga hacer mal a los demás de forma intencionada, en absoluto, lo que ocurre es que cree estar conduciendo al grupo por el camino más apropiado. Por eso cuando recoge quejas no las atiende, reprochando a sus amigos la falta de agradecimiento por lo que hace. Utiliza la amenaza y el chantaje, y se sirve de explosiones emocionales para someter a los demás. Se muestra partidista, proteccionista y caprichoso, por lo que concede favores sólo a aquellos que les son fieles, pero no a los que les plantan cara. ¿Qué hacer para no someterse al autoritario? No estás condenado a aguantarlo. Utiliza el estilo autoafirmativo para defender tus intereses sin entrar en conflicto con él. Esto es, deja claras tus posturas ante los acontecimientos o decisiones que el autoritario pretenda imponerte. Cuando sepa que a ti no puede dirigirte, cambiará de presa.


viernes, 14 de diciembre de 2012

Abrazos, besos y vida


Nos abren al otro y refuerzan la salud


Cada uno de nosotros fue concebido entre besos y abrazos, y saludando al llegar a este mundo con abrazos y besos que aportaron a nuestra piel no solo afectos sino también la flora bacteriana del grupo familiar. Como otros muchos animales de sangre caliente, el ser humano necesita el abrazo para mantener ciertas constantes biológicas y ambientales, y estabilizar su microflora. Los animales que viven solitarios, sin acercamiento a otros animales, enferman más, son más débiles y vulnerables, y mueren más jóvenes.

Se dice que el mejor remedio para un niño con problemas es el contacto directo con la piel de la madre. Un abrazo grande, poder mamar o recibir el beso de la madre probablemente resuelven el 99% de los problemas de cualquier lactante.

Puede parecer raro que la vergüenza y el pudor lleven a controlar el contacto físico. El olor y la atracción también crean barreras. A veces avisan de que el otro no siente afecto por nosotros o de que nos irá mal si nos acercamos a él o a su familia. Se pueden dar besos o abrazos por sms o correo electrónico, pero otra cosa es darlos de verdad cuando la persona está delante.

Las inhibiciones de besar o abrazar pueden obedecer también al miedo, que avisa del peligro de acercarse a alguien. Otras veces es el olfato el que advierte de que hay grupos bacterianos no convenientes.

Es ingente la cantidad de datos que el ser humano procesa de forma espontánea para saber si una persona le cae bien y puede abrirle los brazos y ofrecerle sus besos. Cuando esta situación se da, el cuerpo es capaz de recibir y dar salud, calor, afecto y bacterias que irán de mano en mano con el apretón y de boca en boca con cada beso.

Compartir emociones

La necesidad de contacto físico parece acentuarse en momentos de catástrofe o de triunfo. Nos acercamos a echar una mano en un accidente o una inundación, y un gol lo celebramos con besos y abrazos. Esos contactos refuerzan el sentimiento de pertenencia al grupo y el bienestar que este genera.

La relación del grupo se mantiene con el contacto, que da fuerza, vigor y sentido de unión. Cuando no hay seguridad en las emociones, se prefiere poner la tele y vivir las emociones de otros.

Si la medicina del niño son los besos y abrazos de su madre, en la medicina del adulto los médicos pueden utilizar la mano que palpa, explora o masajea, el toque de ánimo o el toque terapéutico. Con ellos aumentan la calidez y la calidad de los cuidados, y estos se vuelven, por supuesto, más efectivos.

Recomendaciones

Cuando uno se acostumbra a la soledad, se hace más difícil volver a compartir las caricias, los abrazos y los besos. Es importante recuperarlos en el grupo familiar.

Del contacto pueden salir el afecto o la lucha, pero aun si sale la lucha y esta es de cuerpo a cuerpo, los luchadores acabarán siendo amigos con más facilidad que si se interponen los cuchillos o las pistolas.


Dr. Pablo Saz

Médico, autor de numerosas obras,
trabaja como investigador y docente
en la Universidad de Zaragoza.