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sábado, 6 de diciembre de 2025

Cómo dirigir tu propia vida

 

Hay personas que, en lugar de tomar las riendas de su vida, se dejan llevar, permitiendo que sean otros, o el mismo destino, los que decidan por ellas.

  • Esta actitud, aunque cómoda, nunca resultará del todo satisfactoria, ya que negarse a ser el protagonista de la propia vida puede generar frustración e insatisfacción.

  • En la mayoría de ocasiones, la causa de esta falta de decisión es el miedo a equivocarse. De esta manera, si las cosas no funcionan, siempre se puede culpar a los demás o a la mala suerte. Cualquier cosa antes de asumir la propia culpa.

  • Para acabar con esta dinámica, es necesario ser valiente y empezar a tomar decisiones por uno mismo. El primer paso será hacer una valoración del estado general de la trayectoria vital para determinar qué puntos deben cambiar (trabajo, amigos, estilo de vida, etc.).

  • A continuación, se deberá elaborar una estrategia para abordar estos cambios con total garantía. Si, por ejemplo, se quiere cambiar de trabajo, será necesario reciclarse laboralmente, dedicando un tiempo a formarse.

  • De la misma manera que el niño se cae cuando empieza a andar, es posible que se cometan errores o se experimenten fracasos. No hay que desistir, ya que ésto forma parte del proceso de aprendizaje. 

     

martes, 6 de mayo de 2025

Cuando los problemas nos impiden disfrutar

 

En ocasiones, el sexo no funciona como debiera porque, como suele decirse, "tenemos la cabeza en otro sitio". El estrés y las preocupaciones no nos permiten concentrarnos en nuestras propias sensaciones, haciendo que el deseo decaiga y no obtengamos la satisfacción esperada.

  • Para disfrutar de nuestro cuerpo, es conveniente desconectar previamente nuestro cerebro. Si estamos pensando en poner la lavadora o en ese informe que debemos preparar, es muy difícil atender a la llamada del deseo. Es necesario, por lo tanto, relajarse y dejarse llevar.

  • Para ello, es conveniente que, al menos durante el tiempo que duren  tus relaciones sexuales, estés lo más entregado/a posible. Si te asalta algún pensamiento inconveniente, en lugar de darle vueltas, frénalo en seco desde el primer momento. Se trata simplemente de expulsarlo de tu mente, concentrándote en lo que realmente importa: dejar que te dominen tus sensaciones.

  • Si estás demasiado estresado/a o preocupado/a para poder concentrarte, establece un ritual para desconectar. Un baño en pareja, un masaje relajante..., cualquier método es bueno para prepararse para el amor.

  • Y, por último. No postergues el sexo al último lugar de la lista. Disfrutar de tu cuerpo es tan o más importante que muchas de tus tareas diarias.