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domingo, 19 de enero de 2014

Cómo tomar decisiones, de una forma acertada


Ni dejarse llevar por los impulsos, ni darles demasiadas vueltas a las cosas. A la hora de controlar tu vida, es conveniente encontrar el equilibrio.

  • Una buena idea antes de decidirnos por una o por otra opción es visualizar las consecuencias que podría tener nuestra decisión. Si, por ejemplo, queremos cambiar de domicilio, pensaremos cómo sería nuestra vida dentro de un año si hacemos ese cambio y también un poco más adelante, por ejemplo, cuando ya hayan pasado cinco años.
  • Este método nos ayudará a evitar tanto las decisiones impulsivas (seremos más capaces de actuar teniendo en cuenta las consecuencias) como las demasiado reflexivas (la visualización de nuestro futuro nos dará el entusiasmo necesario para seguir adelante).
  • Si nos cuesta elegir entre una u otra opción, podemos marcarnos plazos, es decir, marcar una fecha límite. De esta manera evitaremos posponer indefinidamente la cuestión.
  • Todas las decisiones importantes que tomemos en la vida tienen su parte positiva y su parte negativa. No debemos pretender, por lo tanto, encontrar la solución ideal, porque esa solución no existe. Tan sólo el tiempo nos dirá si esas decisiones que tomamos en su día fueron o no suficientemente acertadas.



viernes, 23 de noviembre de 2012

Confía en tu propia intuición


Nicholas Hall, director de la Escuela de Graduados de la Universidad de Stanford (EE. UU.), nos anima en un artículo publicado en la revista Positive Psychology News a poner en práctica su método para rehuir la angustia que suponen las tareas y resoluciones pendientes. Se trata de darse un plazo de tiempo determinado para tomar la decisión y aprender a confiar en nuestra intuición. Una vez tomada la resolución, hay que centrarse en los aspectos positivos de la misma, en los beneficios que nos supondrá y en el tiempo que hemos ganado para disfrutarlos. De este modo, no nos asaltará la duda de si hemos tomado la decisión adecuada y dejaremos de angustiarnos por las tareas que vamos postergando.