Estar con nuestra pareja puede ser un analgésico natural muy efectivo si estamos sufriendo algún tipo de dolor. Al menos eso afirman científicos de la Universidad de las Islas Baleares, en colaboración con investigadores austríacos. Tras analizar la sensibilidad al dolor en 48 parejas, llegaron a la conclusión de que la sola presencia de la pareja puede hacer que los umbrales de dolor sean más altos (que se tolere mejor el dolor). Los resultados de la investigación indican que este efecto analgésico es mayor en las parejas que habitualmente suelen demostrar grandes dosis de empatía.
lunes, 17 de enero de 2022
Amor para aliviar el dolor
lunes, 10 de enero de 2022
Cuando no podemos olvidar un viejo amor
martes, 4 de enero de 2022
¿Por qué al mirar el mar nos sentimos relajados?
Escuchar el sonido del mar, observar su dulce vaivén, sentir cómo nuestro cuerpo flota en él... nos hace sentir particularmente bien. No es solo una sensación: se ha demostrado que cuando observamos el mar, se reducen los niveles de cortisol en el organismo, la hormona del estrés, y eso nos hace sentir más relajados y en calma. ¿Por qué ocurre? Según el proyecto BlueHealth, el sonido del mar nos recuerda al que escuchábamos cuando estábamos en el útero de nuestras madres, un período que nuestro cerebro relaciona con un sentimiento de seguridad. Además, verlo y escucharlo nos lleva a un estado meditativo y este estado de atención plena contribuye todavía más a reducir los niveles de estrés y ansiedad.
lunes, 6 de septiembre de 2021
Descubre cuáles son tus aptitudes y cómo desarrollarlas
Si superas tus propias limitaciones, te resultará más
fácil encontrar tu camino
Nunca es tarde para dar un nuevo giro a tu vida. Si te
sientes estancado/a, sumérgete en tu interior y recupera todos aquellos
talentos que permanecen dormidos.
Cada uno de nosotros tiene una cualidad innata que le
distingue de los demás, un talento propio que, si lo cultivamos, puede darnos
muchas satisfacciones, tanto personales como profesionales. La cuestión está en
saber desarrollarlo, es decir, poner todo de nuestra parte para que no se quede
únicamente en un proyecto. Convertirlo en una realidad depende en gran parte de
nuestra voluntad y de nuestro esfuerzo. "El mejor lugar para descubrir
tu talento eres tú mismo", asegura el escritor y dibujante Ashleigh
Brilliant.
ENCUENTRA
EL GENIO QUE LLEVAS DENTRO
Es en nuestra infancia cuando empieza a definirse
nuestro talento. El niño sabe por intuición cuáles son los campos que domina
mejor: el dibujo, los deportes, la música... Pero al crecer, la lógica se
impone y el mundo que hay a nuestro alrededor suele hacer todo lo posible para
quitarnos esos sueños de la cabeza. ¡Cuántos talentos en estado embrionario se
han quedado en nada por no haber apostado por ellos!
Una buena idea es volver a aquella época de nuestras
vidas en las que todo era posible. Hacer memoria y recordar qué era aquello que
tanto nos gustaba años atrás: sueños, estudios, aficiones... todos esos
proyectos que acabaron quedando en el tintero y que nunca llegamos a
materializar. Pintar un cuadro, montar un negocio, aprender un idioma nuevo,
practicar un deporte... Hay muchas cosas que puedes hacer. Tan solo tienes que
decidirte y empezar.
DISFRUTA DE TU CREATIVIDAD
Pero no basta con la intención. Para que nuestros
planes se conviertan en un éxito total, es necesario "pelearse" para
conseguirlo. Una buena hoja de ruta facilitará considerablemente nuestra tarea.
- Experimenta
con tus muchas posibilidades. Vuelve a ser niño y disfruta con todo
aquello que haces. No te cortes y prueba a hacer cosas diferentes, con
alegría y de forma despreocupada. Es muy posible que puedas sorprenderte a
ti mismo/a con una habilidad que desconocías. "No tengo ningún
talento especial, solo soy apasionadamente curioso", aseguraba
Albert Einstein.
- Pregunta a
los demás. Es posible que te falte la objetividad necesaria para valorar
al cien por cien tu potencial. En este caso, puede ser útil preguntar a
personas de tu confianza sobre los valores que creen que te hacen destacar
sobre los demás. Apúntalos en una lista y haz un resumen de todas las
coincidencias. Obtendrás una visión diferente, y seguramente, mucho más
positiva, de ti mismo/a.
- Aprende a
detectarlo. ¿No estás muy seguro/a de cuál es tu talento verdadero? El
formador de innovadores Ken Robinson, te da la clave para descubrirlo:
"Cuando estás siendo creativo, haciendo aquello que más te gusta,
lo sabes porque eso no te quita energía, sino que te da más. Las horas
parecen minutos, las ideas fluyen y tú con ellas".
SUPERA TUS PROPIOS LÍMITES
En la vida, es posible que te encuentres muchos
obstáculos, pero los más insalvables son los que te pones tú mismo/a.
Sensaciones como la inseguridad, el miedo a fracasar, etc. pueden frenar tu
trayectoria.
- Abandona
tu refugio. Para evitarlo, debes salir de lo que se denomina "zona de
control", es decir, ese espacio conocido en el que te sientes
cómodo/a y seguro/a.
- Ve a por
todas. Si realmente quieres mejorar, debes arriesgarte. Tal como decía el
escritor francés Honoré de Balzac, "No existe gran talento sin gran
voluntad".
ATAJOS QUE TE AYUDARÁN A REDESCUBRIRTE
Si vives encerrado en tus propias limitaciones,
difícilmente podrás ir al encuentro de tu destino. Libérate y da un vuelco a tu
vida. Te llenará de satisfacción.
- Cultiva
tus aficiones. No lo apuestes todo a un solo número. Ten varias
inquietudes y diversifica tus intereses. Cuanto más sepas, más
posibilidades de reinventarte tendrás. ¡La oportunidad que tanto buscas
puede estar en los lugares más insospechados!
- Vuelve a
tener ilusiones. Enciende de nuevo la chapa del entusiasmo, ese motor que
te permite ponerte en marcha y llegar lejos, más lejos incluso de lo que
en un principio te podías esperar. El talento es un buen combustible.
Llena tu depósito y ¡en marcha!
- Asóciate.
Si no te ves capaz de emprender esta búsqueda solo o crees que te falta
motivación para hacerlo, busca ayuda. Un profesor, un socio, un compañero,
etc. puede ser el segundo pilar sobre el que sostener tus nuevos
proyectos. Trabajando juntos, codo con codo, estarás más seguro/a de tus
propias capacidades. Será como las ruedecillas que se utilizan cuando se
aprende a ir en bicicleta. Te darán la confianza necesaria para, más
adelante, poder volar por tus propios medios.
- Deja volar
tu fantasía. Libérate por unos momentos de la realidad y atrévete a soñar
despierto/a. ¿Qué te gustaría hacer? ¿Dónde te gustaría trabajar? ¿Cómo te
imaginas dentro de unos años? No te pongas cortapisas, cuanto más lejos
llegues, más claro tendrás tu verdadero camino.
Sé el escultor de tu propia vida
Prescinde de lo que no pertenece a tu sueño
"El progreso es siempre un proceso creativo", escribe Nick Tasler, especialista en comportamiento humano, en Pshychology Today. Si nos vemos como pintores, estamos ante un lienzo en blanco que llenaremos con pinceladas de conocimientos, experiencias. Pero podemos decidir ser escultores y ver nuestra vida como una roca de mármol, imaginar cómo queremos progresar, e ir quitando todo aquello que no forma parte de nuestro sueño. "Para el escultor, la obra maestra ya está allí, bajo perfectas capas de mármol", asegura Tasler. "Para construir y mantener el progreso, debemos empezar a tratar la vida como escultores, más que como pintores".
jueves, 2 de septiembre de 2021
Espacio para descansar
Pon freno a tu tendencia a autoexigirte
Queremos llegar a todas partes y complacer a todo el mundo y esto, a veces, va en contra de nuestra salud y bienestar. La psicóloga Paula Davis-Laak, en un artículo publicado en Pshychology Today, señala cuatro grandes enemigos de nuestro derecho a tomarnos un descanso: el sentido de culpa por frustrar las expectativas de otras personas, no escuchar las señales del cuerpo; nuestras creencias sobre obligaciones y responsabilidades; y la incapacidad para sincerarnos. Davis-Laak nos anima a conectar más con nuestro organismo, dejando que lidere nuestras necesidades, y nos invita a replantearnos aquellas creencias que nos empujan a vivir así.
martes, 24 de agosto de 2021
Parejas con diferencia de edad
El afán de vivir una segunda juventud puede verse colmado por la convivencia con alguien más joven, pero eso no debe cegarnos respecto a la realidad: los cambios que comporta el paso del tiempo son inevitables, pero también deseables y enriquecedores. Tener claro qué busca cada cual es fundamental para compartir el desigual estadio vital con cercanía y comprensión.
Las reacciones al paso del tiempo para afrontar los cambios físicos y personales y convivir con ellos varían según la madurez de cada uno. El envejecimiento es algo tan angustioso que las estrategias para negarlo pueden llevar a algunas personas a emparejarse con otras más jóvenes. Y es que la edad es un dato que, dependiendo de quien lo considere, va acompañado de imágenes que oscilan entre la idealización y el desprecio, como muestran expresiones del tipo "juventud, divino tesoro", "edad de la inocencia", "cincuentón" o "veterana".
Los hábitos culturales funcionan como un punto ciego que dificulta, cuando no impide, preguntarnos por qué se vive con cierta naturalidad la diferencia de edad en una pareja cuando el hombre es mayor que la mujer -aunque sea muy mayor- y, en cambio, con rechazo si es la mujer la que está con un hombre más joven. En estos emparejamientos tan dispares, ¿qué funciona como pantalla protectora frente a una realidad que angustia? Las diferencias no tienen que ver solamente con la edad, sino también con la dependencia desigual que se establece entre quien ofrece la protección y quien la recibe.
Quien asume el rol protector se adapta a las exigencias del otro en lugar de sostener su singularidad, y las personas protegidas, si bien dependen de las ventajas que reciben, se sienten, gracias a su juventud, con mayor capacidad para variar su elección de pareja. Hombres y mujeres también se diferencian en la apreciación del cuerpo que envejece. Cuando ellos hablan de las mujeres de más edad en términos peyorativos, no tienen en cuenta su propia edad. Para ellas, en cambio, la pérdida de juventud se convierte en una fuente de inseguridad. Sin embargo, los emparejamientos con personas más jóvenes permiten recuperar una imagen retrospectiva del propio cuerpo, por la identificación con el cuerpo joven del otro. A algunos hombres este emparejamiento les permite vivir la paternidad de un modo distinto al que disfrutaron en su momento con sus hijos. A algunas mujeres les aporta la satisfacción de tener un vínculo más sincero, menos posesivo, con una fidelidad no obligada, una mayor flexibilidad para experimentar con el sexo y más libertad personal. Además, al lado de un hombre joven tienen la posibilidad de ver realizados algunos de los sueños que el reloj biológico de la maternidad y la posterior crianza de los hijos había imposibilitado.
El deseo de vivir una segunda juventud es algo muy humano, y tener hijos es una forma de satisfacerlo, pero no la única. Disfrutar de una sexualidad joven por segunda vez es un deseo muy poderoso que hace comprensible querer compartir la vida con una pareja de menos edad en lugar de tener ante nuestros ojos el reflejo de lo que también somos y no queremos ser: una persona de nuestra misma edad a la que vemos envejecer con sus achaques y sus quejas por hacerse mayor. En cambio, una persona joven nos da otra perspectiva, nos hace recuperar la ilusión.
¿Qué es lo que espera una persona joven del vínculo con una persona mayor? Una mujer joven que está con un hombre mayor con cierto prestigio social gana autoestima; se siente poderosa al saberse elegida por un hombre que tiene muchas oportunidades a su alcance, además de protegida económicamente. Si este no es el caso, la relación puede estar teñida de cierto paternalismo que la reconforta , algo que no puede esperar de alguien de su edad. Por otra parte, un joven vinculado a una mujer mayor, si esta es famosa, obtiene una sensación de triunfo por haberla conquistado que aumenta su narcisismo, así como un reconocimiento social y una mayor facilidad para ver realizadas sus ambiciones personales. Cuando ella no es famosa ni rica, aparece con más claridad un erotismo teñido de un anhelo de trato maternal. Por este motivo, la prefiere a las mujeres de su edad, a quienes encuentra poco atractivas, ya sea por falta de experiencia, inhibiciones sexuales, falta de poder o de realización personal.
La fragilidad de estas relaciones no solo radica en que responden a un deseo de apuntalamiento narcisístico -otras relaciones con personas de la misma edad también pueden serlo- sino, fundamentalmente, por una realidad que supera todo lo imaginario: la desigual cercanía al fin de la vida.
La lógica de las relaciones amorosas se desarrolla en juegos de poder no cuestionados,silenciosos, a veces invisibles. En los vínculos no siempre se reconoce al otro en su alteridad, sino como el soporte de uno mismo. En este sentido, no hay resistencia más fuerte a la perplejidad que sentimos frente al otro que la que se construye entre dos personas que se unen para sostenerse. El ser humano es gregario, frágil frente a la decadencia, temeroso y negador frente a la muerte. Eso podría explicar por qué se establecen con mucha frecuencia este tipo de relaciones. Sin embargo, tienen un inconveniente que las debilita: la diferencia de edad puede impedir una comunicación más sólida, vital en los momentos de soledad. La persona de más edad puede no contar con el apoyo de su joven pareja porque la falta de experiencia le impide comprender sus carencias. Porque no solo en la imagen y un cuerpo joven sostienen los seres humanos sus necesidades de relación.
martes, 10 de agosto de 2021
El síndrome de "Superwoman"
Muchos expertos aseguran que será el auténtico mal que aquejará a las mujeres del siglo XXI
El síndrome de "Superwoman" es un trastorno que todavía pasa inadvertido para muchos especialistas, pero que está afectando ya a un gran número de mujeres en todo el mundo desarrollado. Se caracteriza por la búsqueda de la perfección y de protagonismo en el trabajo y en el hogar. Las mujeres afectadas quieren, aunque no puedan, hacerlo todo por sí mismas y de manera constante, las 24 horas del día. Ellas mismas se han autoimpuesto ese objetivo, sin duda alentadas por una sociedad demasiado competitiva y exigente, donde solo tienen verdadera cabida aquellas que consiguen el éxito profesional.
El hecho de dedicar demasiadas horas al trabajo o a la casa conlleva la aparición de ciertos síntomas físicos como dolor, insomnio o dolores de cabeza. Y tampoco hay que olvidar las alteraciones psíquicas, tales como el estrés o la ansiedad. Si te ves encaminada hacia este mal, pon freno a tu vida y dedica algunas horas al descanso y a la relajación+
martes, 3 de agosto de 2021
Aprende a llevarte bien con tu propio cuerpo
Obsesionarse con conseguir un cuerpo perfecto puede generarnos grandes dosis de ansiedad y frustración. Para evitarlo, es conveniente hacer las paces con nuestro físico y aceptarlo tal cual.
- Tenemos aprehendidos una serie de estereotipos que, por regla general, no tienen nada que ver con la forma natural del cuerpo: delgadez extrema en las mujeres, físico musculoso en los hombres... obsesionarse con conseguir estas características, además de ser una misión imposible, puede generarnos frustración.
- Si no estamos satisfechos con nuestro aspecto físico, puede ser por dos razones: O bien no le concedemos a nuestro cuerpo los cuidados que necesita o somos demasiado exigentes con nosotros mismos.
- En el primero de los casos, basta con que nos esforcemos en mimarnos un poco. Una visita a la peluquería, hacer algo de ejercicio, compramos ropa nueva, puede hacer que nos sintamos más a gusto con nosotros mismos.
- Si el problema es el exceso de exigencia, será necesario aprender a aceptar nuestras imperfecciones. Se trata de un excelente ejercicio que nos ayudará a ser más maduros.
lunes, 5 de julio de 2021
Más allá del ahora

El presente reclama mucha de la energía de que disponemos. Hay que estar atento al terreno que se pisa, concentrarse en tomar bien la próxima curva y, además, aprovechar al máximo el aquí y ahora, para también disfrutar de cada ocasión. Lo que no está sucediendo ya mismo parece desvanecerse en el pasado o difuminarse en un futuro que es incierto por definición.
Quizá de vez en cuando nos falte elevar la mirada más allá de lo inmediato, de ese vivir urgente regido por el "una cosa detrás de otra" que no concede apenas respiros. En lugar de avanzar con la sensación de estar permanentemente apagando fuegos, se puede recuperar la perspectiva que da el camino, la posibilidad de mirar tanto hacia atrás como, sobre todo adelante. El pasado nos ha depositado exactamente donde estamos y por eso tenerlo en cuenta ayuda a entendernos, pero el porvenir está condicionando también el presente con su horizonte de deseos.
PROYECTAR LA MIRADA
Cada nuevo propósito, sueño o necesidad que se reconoce, incluso si de forma vaga, modifica el presente. Influye ya en las decisiones que se empiezan a tomar, en lo que se emprende y posiblemente también en la "suerte" que, de pronto, se percibe como favorable pero a la que quizá solo se descubra uno más receptivo.
Cuando se vive atendiendo a cada demanda o estímulo que se presenta, el trayecto que se dibuja es errático y la dispersión, notable. A menudo eso que sentimos acuciante y exigente solo lo es en nuestra experiencia, porque así lo consideramos. Uno siempre puede decidir a qué responder y en qué momento.
Deteniendo de cuando en cuando la carrera, tomando cierta distancia, se puede dirigir mejor la travesía de la vida. En cada alto en el camino, por breve que sea, se da la oportunidad de revisar el rumbo y corregirlo siempre que sea necesario. Hay que estar preparado para abrazar con flexibilidad lo que a cada instante está cambiando.
Es fácil comprobar que fijar la mirada en un punto ayuda a mantener el equilibrio y dirige la trayectoria de todo desplazamiento.






