miércoles, 28 de enero de 2026

Cuándo pedir ayuda

 

Resulta muy loable luchar y conseguir cambiar por uno mismo las cuestiones que no nos gustan. Pero a veces nuestros patrones tóxicos están tan arraigados en la mente más profunda que, aunque seamos conscientes de que no son sanos para nosotros, nos siguen perjudicando y dominando. En estos casos, no tiene nada malo reconocer que necesitamos ayuda externa para poder cambiar. Al igual que acudimos al dentista cuando tenemos una muela picada porque nosotros mismos no podemos limpiarla o empastarla, a veces también necesitamos ir al psicólogo para trabajar las emociones,

miércoles, 21 de enero de 2026

La mente, fuente de salud

 

Basta con meditar 45 minutos al día para reducir los riesgos de enfermedades cardiovasculares, mejorar la respuesta del sistema inmunitario y lograr el equilibrio emocional. Éste es uno de los hallazgos de la llamada "medicina del momento", una de las últimas tendencias en salud, que se basa en el establecimiento de una conexión entre el cuerpo y la mente. John-Kabat-Zinn, pionero en la introducción de la meditación como terapia contra el estrés, ha demostrado que si logramos que nuestra mente preste atención a los mensajes de nuestro cuerpo se logra una "conexión interior" que nos mantiene sanos y previene todo tipo de enfermedades. Los efectos beneficiosos de esta práctica han sido comprobados en más de 16.000 pacientes en el Centro para la Atención, la Medicina y la Sociedad de Massachussets.

 

 

miércoles, 14 de enero de 2026

La depresión posparto

 

Entre el 10 y el 20 por ciento de las mujeres experimentan una depresión severa después de dar a luz, pero sólo una de cada cinco de ellas recibe tratamiento por este motivo. Después de tener un bebé es normal sentir extrema susceptibilidad, bruscos cambios emocionales o una indefinible sensación de tristeza. Estos síntomas suelen desaparecer dos semanas después del parto. pero es importante prestarles mucha atención ya que en algunos casos pueden desembocar en depresión posparto. Éste es un trastorno más complicado, que produce desde una sensación de fatiga extrema hasta la incapacidad de tomar decisiones o incluso una pérdida momentánea de interés por el bebé. Si esto sucede, no hay que esperar a que "pase solo"; es necesario recurrir a algún tipo de tratamiento psicológico.

 

miércoles, 7 de enero de 2026

Prevenir el acoso escolar desde la primera infancia

 

Para combatir el problema del acoso en las escuelas, los expertos recomiendan intervenir sobre los preescolares. Sólo durante los primeros años se les puede enseñar a confiar en los adultos para resolver el problema.

Según las últimas estadísticas hasta un 10% de los niños y adolescentes españoles sufren acoso escolar (también conocido por bullying). El acoso puede ir desde la violencia psicológica -insultos, burlas, desprecios. exclusiones- hasta la agresión física e incluso sexual. Los agresores suelen operar en grupo intimidando a cualquier testigo, con lo que tienen vía libre para llevar a cabo las vejaciones. Incluso la víctima calla por miedo a las represalias. En la actualidad, los expertos en educación se hallan diseñando programas para detener esta nueva plaga que amenaza con seguir extendiéndose las escuelas. Según ellos, las medidas a adoptar pasan por una intensa prevención durante la primera infancia y un cambio de mentalidad general que rehúse la concepción de que esos problemas "son cosa de niños". Con esa premisa, se acaba tomando por normal lo que consideraríamos inaceptable entre adultos.

PREDISPOSICIÓN AL ACOSO

Según los psicólogos, la violencia tiene raíces profundas que pueden remontarse hasta etapas muy tempranas de la vida. La empatía, la capacidad para ponerse en el lugar del otro, es una asignatura que no se aprende. Es una función del cerebro mamífero primitivo -el cerebro emocional- y se desarrolla en la etapa de estrecha dependencia de la madre.

Los niños con carencias afectivas en estas etapas desarrollan una predisposición a la violencia que la escuela simplemente no puede cambiar.

PREVENIR LOS CONFLICTOS

Pero los centros educativos sí pueden invertir esta tendencia con una educación que conceda más importancia a los aspectos emocionales y éticos y con mecanismos de detección precoz de los conflictos. La condición es que todo ello se inicie cuando el niño tiene 4 o 5 años, edad en la que todavía acepta ñas intervenciones de los adultos y no tiene ningún reparo en contarle a su maestra que un niño le ha pegado. Esto permite detectar los acosos y que los niños se habitúen a implicar a los adultos en un problema que, por sí solos, no pueden resolver.